Sólo 24 horas después de que el Concejo Deliberante capitalino aprobara la ordenanza que declara a Salta libre de humo, el mandatario provincial sostuvo ayer que “si realmente existen esos niveles de consenso, hay que respetarlo”. Sin embargo, aseveró que en caso de que la Legislatura provincial sancione una norma que vaya en sentido contrario, habrá que ver cómo se compatibiliza.
El Concejo Deliberante aprobó una ordenanza para que Salta sea 100 por ciento libre de humo y el Senado nacional dio un paso importante en ese sentido, ¿cuál es su postura?
Lo primero que hay que hacer es respetar lo que sancionan los órganos colegiados que tienen facultades para dictar normas. Si realmente hay esos niveles de consenso, hay que respetarlo. Mi opinión personal como ciudadano es que me gusta el concepto de libertad, esto es garantizar a quien no fuma la posibilidad de no ser invadido por el humo del que fuma y también garantizarle al que quiere fumar, que pueda hacerlo en un lugar donde se junte sólo con los que fuman. Igual, es una discusión de tipo casi teórica porque una vez que se sanciona una ley en el Congreso o una vez que una ordenanza del Concejo Deliberante toma la decisión, hay que hacer lo que se dice que hay que hacer.
También hay una ley de esta naturaleza en la Legislatura provincial. En caso de que esa iniciativa vaya en sentido contrario de lo aprobado por el Concejo Deliberante, ¿qué se debe hacer?
Yo no he visto la sanción del Concejo, sólo vi la repercusión periodística. Todavía no tengo en mi poder la ley porque aún no llegó para promulgarla. Entonces, si se la sanciona, a la hora de la promulgación deberemos ver la compatibilidad de manera tal que nosotros hagamos lo que legislativamente corresponda. Una cosa es una ordenanza para la Capital y otra una ley para toda la provincia.
¿En cuánto puede afectar esta norma aprobada en el Concejo Deliberante a la producción tabacalera salteña?
Algún nivel de afectación hay. La gran mayoría de nuestro tabaco se exporta, esa es la verdad. En lo que yo no estoy de acuerdo es en la estigmatización de una actividad. El tabaco es el principal generador de mano de obra en la provincia. Una cosa es proteger al no fumador, lo que me parece correctísimo que hagamos; comparto todas esas políticas y fui autor como diputado de proyectos en ese sentido. Pero otra cosa es que se avance, como algunas acciones que están planteadas en el Congreso, con medidas que estigmatizan a la propia actividad tabacalera. Lo que hace eso es que un hombre de trabajo le tenga que explicar a su hijo que él hace tabaco, pero no es un criminal. Esas son algunas cosas para discutir.
¿Qué plazos estima para aplicar totalmente en Salta la educación sexual en las escuelas?
Se está trabajando porque la verdad es que de eso no había absolutamente nada. Existen instructivos del Ministerio de Educación de la Nación que ya se están distribuyendo y hay un proceso de capacitación docente. Hay que empezar con los docentes para que después ellos trabajen con los alumnos, el proceso ya está iniciado. Hasta que esté en un 100 % ciento no sé cuánto tiempo va a pasar, pero lo importante es que ya se inició el proceso.
En su discurso ante el Councill of Americas habló sobre un cambio generacional indefectible que, según usted, vive la Argentina, ¿quiénes cree que son los que encarnan esa supuesta nueva generación en la política?
Lo encarnan aquellos que desde su mirada entienden una Argentina sin tanto prejuicio, sin tanta discusión respecto de qué hizo tal hace 10, 20, 30, 40 o 50 años. Lo importante es qué vamos a hacer de aquí en adelante. Es mucho más fácil para un joven que tiene menos pasado concentrarse en el futuro, que los que tienen mucho pasado y poco futuro. Naturalmente, creo que vamos hacia ese cambio generacional.
Todavía hay algunos rumores acerca de una eventual candidatura presidencial suya para 2011, ¿la descarta?
Yo ahora estoy pensando en Salta. Si el pueblo salteño me acompaña, mi idea es seguir gobernando la Provincia. Aparte de eso, soy un dirigente político que trabajo a nivel nacional y yo quiero llevar al Partido Justicialista a una profunda renovación política. Veremos desde qué lugar, cómo y en qué tiempos, pero yo no renuncio a la construcción de un proyecto colectivo que genere una fuerte renovación política.
¿Qué opinión le merece esta polémica en torno a Papel Prensa?
Sinceramente no conozco el tema, lo digo con una brutal franqueza. Sé lo que leí en los diarios. Es una discusión histórica pero no conozco en la actualidad el tema. La dinámica de la complejidad de la función de gobierno no me deja tiempo para ocuparme de esas cosas.
¿En qué quedó su propuesta del fondo de convergencia para las provincias más postergadas?
Avanzamos mucho técnicamente y vamos a ver si ahora, cuando se discuta el presupuesto nacional, podemos discutir esto. Yo quiero plantear que todo lo recaudado por encima de lo previsto se aplique con parámetros de convergencia.
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