En una asamblea habían decidido profundizar la medida de fuerza. Pese a esa resolución, el ministro de Trabajo anunció que se reunirá con el gremio.
En una asamblea, los estibadores habían resuelto ayer a la mañana redoblar la apuesta y profundizar la medida de fuerza que mantiene paralizado al puerto. La decisión parecía llevar al conflicto a un callejón sin salida. Pero, en un cambio de postura, el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, dio marcha atrás y abrió una puerta para encontrar una solución: anunció que hoy a las 10 recibirá al gremio que representa a los trabajadores a pesar de que no levantaron el bloqueo, una condición que hasta ayer consideraba clave para sentarse a negociar.
La convocatoria de Tomada fue recibida por los gremialistas como una posibilidad concreta de destrabar un conflicto que no aparece de fácil solución. De todas maneras, mientras se realicen las negociaciones los estibadores seguirán con el bloqueo.
Ayer a la mañana, el bloqueo parecía haber entrado en un callejón si salida. Es que en una breve asamblea, el
secretario general del SUPA, Juan Carlos Ferreyra, expuso ante los afiliados el estado de situación en el que se encontraba el reclamo para obtener la jubilación para unos 200 operarios de la actividad e informó a los presentes de manera formal sobre la negativa del ministro de Trabajo de la Nación Carlos Tomada de llevar adelante negociaciones ante la continuidad del bloqueo de las operaciones de carga y descarga en el puerto local. Luego de que el gremialista describiera esta situación y planteara como una aliterativa dejar sin efecto la protesta, los trabajadores que se encontraban en el puerto participando de la reunión resolvieron continuar adelante con la medida de fuerza.
Una vez que se conoció la decisión de la asamblea el bloqueo iba a profundizarse. Pero una rápida gestión y el cambio de postura del ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, abrió la posibilidad de encaminar la negociación y hoy a las diez de la mañana las partes se sentarán a la misma mesa para tratar de destrabar el conflicto que mantiene paralizado al puerto de la ciudad.
La seccional Mar del Plata del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) y la Federación de Estibadores Portuarios (FEPA), conducida por Juan Corvalán, anunció hace más de una semana el bloqueo del puerto "en demanda de la aplicación del decreto de 'reparación histórica', que otorga derechos y beneficios a los jubilados y que sólo rige para el personal de la Capital Federal".
Juan Ferreyra, secretario general del SUPA Mar del Plata, indicó que "la realidad de los estibadores a la hora de jubilarse es sumamente injusta y cruel" y explicó que el reclamo data de 2009. "Se trabaja bajo el decreto 817 del menemismo, que desreguló la actividad y eliminó todos los beneficios y las mínimas garantías de un portuario una vez concluida su vida laboral", aseveró.
El gremio informó que son 240 los estibadores en edad de jubilarse, aunque la mitad no podrá hacerlo ante la ausencia de aportes y, a otros 120, se les ofreció la mínima, lo que representa casi tres veces menos de lo que deberían percibir.
La protesta, que involucra a toda la actividad portuaria marplatense, paraliza también las actividades de contenedores, productos congelados y frescos.

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