Un combate de lucha entre dos niños de 8 años celebrado en el norte de Inglaterra ha causado conmoción en el Reino Unido, donde fue condenado por políticos, organizaciones de la infancia y la profesión médica.
Aunque la Policía ha investigado el caso y ha confirmado que no ocurrió nada ilegal ni peligroso para los menores, el ministro de Deportes y Cultura, Jeremy Hunt, calificó el espectáculo de "barbarie". "Está bien atraer a más jóvenes hacia el deporte", sobre todo "después de los problemas del verano" (en alusión a los disturbios en varias ciudades inglesas), pero me pregunto si realmente debe hacerse dentro de una jaula", declaró a la BBC.
Hunt expresó también preocupación porque este tipo de deportes sean practicados "por niños tan pequeños". Por su parte, la organización de protección de la infancia NSPCC pidió a los padres que "no permitan que sus hijos participen en este tipo de luchas", ya que los menores "se están desarrollando aún física y mentalmente".
"Los organizadores de estos eventos deberían pensar cuidadosamente antes de permitir que los niños participen en actividades donde se les incita a ser violentos", afirmó uno de los directores, Chris Cloke. Una portavoz de la Asociación de médicos británicos dijo a su vez que "los deportes como el boxeo y la lucha en jaula se defienden a veces con el argumento de que los niños aprenden a gestionar su agresividad mediante la disciplina y el control".
"Sin embargo -añadió-, hay muchos otros deportes, como atletismo, natación, judo o fútbol que requieren disciplina pero no presentan el mismo riesgo de lesión cerebral". El padre de uno de los niños que participó en el polémico combate, Nick Hartley, dijo a la cadena pública BBC que su hijo no corrió ningún peligro.
"Le encanta este deporte. No es para nada peligroso, es muy controlado. Le gusta hacerlo, nunca le forzamos, pero si quiere hacerlo, pues lo dejamos", argumentó. Hartley explicó que a esta edad "lo que hacen es solo forcejear", por lo que "es imposible que salgan heridos", aunque reconoció que, posteriormente, cuando son un poco mayores, se introducen las patadas y los puñetazos, y sí pueden lesionarse.
La propietaria del club de Preston, Michelle Anderson, puntualizó que en realidad los niños no estaban haciendo "lucha en jaula", sino que solo forcejeaban, sin golpes. "Si uno critica esto, tiene que preguntarse también si está bien que los niños hagan boxeo o judo", manifestó.
Anderson subrayó que el combate "fue perfectamente legal", ya que se trató de un evento de luchas entres adultos con solo una entre niños "de demostración".
Si bien este tipo de batallas fue objeto de duras críticas en el Reino Unido, no son ilegales y, por el contrario, los estadios donde se realizan suelen estar repletos de gente. Actualmente, participan niños de hasta ocho años de edad. Por supuesto; persuadidos por sus padres y tutores, ya que los chicos no tienen la capacidad de elegir si quieren verse envueltos en semejante situación. Los jóvenes no usan ningún tipo de protección, ni mucho menos materiales de lucha, simplemente sus "habilidades" para derrotar al adversario. Los servicios de emergencia se apresuran a comprobar el estado de los particiantes cuando parece que alguno se larga a llorar. Si las condiciones lo permiten, la pelea puede continuar.
Steven Nightingale, luchador profesional de 28 años que dirige la jaula de Preston, dijo que el deporte estaba a salvo y creciendo en popularidad. "Los niños no están recibiendo golpes en absoluto. No se permiten los golpes hasta la edad de 14 o 15". El deporte, también conocido como Mixed Martial Arts (MMA), abarca una gama de artes marciales que se utilizan durante los combates que tienen lugar en las jaulas. Se ha vuelto popular debido en parte a Alex Reid, la figura más representativa en el Reino Unido. En los eventos de lucha en jaula, a los concursantes se les permite golpear, pegar patadas, luchar, clavar la rodilla y el codo. Algunos movimientos están prohibidos incluyendo la extorsión, golpear con el codo en la columna y poner los dedos en la boca.
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