La discusion en torno al respeto por los edificios históricos de la ciuda sumó un nuevo capítulo: la demolición de los galpones de la ex lanera de Cerri, donde se levantarán los depósitos de la empresa Lucaioli.
En tal sentido, el senador provincial José Zingoni opinó que “a este gobierno no le importa en lo más mínimo el patrimonio histórico”, al tiempo que recordó que la estructura se encuentra protegida por ordenanza.
Igualmente, aclaró que este tema pasó a un segundo plano con la muerte del operario que ayer quedó aplastado por uno de los paredones que se desplomó. “Es inexplicable que a una persona que cumpla su primer día de trabajo se la ponga a realizar una tarea de demolición”, enfatizó.
Y sentenció: “una demolición requiere un plano, medidas de seguridad. No se pueden sacar las cabreadas y dejar esos muros planeando”.
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