Estar sin estar estando

Una frase hermosa de Eduardo Galeano. Estar sin hacerlo realmente. Quizás otra manera de expresarlo sería: sólo estar; sin actuar, sin existir, sin servir a la comunidad. Como los efectivos de la Prefectura en los temas de seguridad en Mar del Plata.
¿De qué sirve gastar casi 14 millones de pesos si nadie va a controlar que se haga en lo que realmente corresponde? ¿De qué sirve que se anuncie que llegaron a la ciudad 500 efectivos de Prefectura si sólo se van a dedicar a mostrarse en horarios pico por las principales avenidas marplatenses, quizás los lugares menos peligrosos de la ciudad? ¿Quién controla los gastos, las asistencias y los planes de trabajo? ¿Es coherente que si vinieron a ayudar a la Policía Bonaerense trabajen sin ningún tipo de coordinación con ella?

Estas y otras preguntas, muy coherentes, son las que se hacen cientos de marplatenses todos los días. Y también las realizó el comisario inspector Gustavo Salvá, lo que incomodó a más de un político local y nacional, como también a efectivos de las fuerzas involucradas. Preguntas sin respuestas, pero no por ello menos válidas. Con él hablamos.

Noticias & Protagonistas: Comisario inspector, ¿es consciente de que sus críticas a la presencia de Prefectura no han caído muy bien entre las autoridades nacionales ni municipales?

Dr. Gustavo Salvá: Cada vez que uno hace una crítica constructiva aparecen voces que piensan que lo que se busca es desprestigiar o sacarle ventajas a alguien más. Esto no es así, somos claros con la crítica como lo fuimos de un primer momento: el trabajo de Prefectura en la ciudad es estéril, criticable y también corregible. Junto con un ex jefe departamental, que ya no está trabajando en la ciudad, tuve el honor de realizar un trabajo a conciencia, por supuesto que susceptible de modificaciones, y a través de los reclamos consignados llegaron las fuerzas federales a la ciudad. Sé que hay autoridades del Ministerio de Seguridad que han pedido grabaciones para escuchar lo que dije en diferentes oportunidades, para iniciarme un sumario. Bueno, que usen inclusive esta entrevista, que queda grabada, porque ratifico todas las declaraciones anteriores íntegramente. El trabajo realizado se lo hemos explicado a las máximas autoridades: ante más de veinte jefes de Prefectura se entregaron mapas informáticos junto con todos los antecedentes, se les otorgaron las informaciones sobre los corredores, las llamadas zonas calientes, y hasta dónde había delincuentes, para que se trabajara en prevención. Ellos miraron el trabajo y aceptaron que estaba realizado profesionalmente; lo llenaron de elogios, pero ahí quedó todo.

N&P: ¿No lo tuvieron en cuenta para su accionar posterior?

GS: No, nos dimos cuenta cuando vimos que lo que estaban haciendo no estaba coordinado. Entonces hay que hacerse eco de lo que dijo el jefe de la Departamental, porque es raro que un jefe de ese nivel haga una crítica constructiva de esta envergadura. Algún funcionario político afirmó que salían a “bancar” a Castelli, como si alguien hubiera querido hacer algo en su contra, cuando es quien ha consentido que yo vuelva a trabajar en Mar del Plata. Lo que sucede es que en este camino uno no puede trabajar en la mediocridad, porque en estos casos, la mediocridad les cuesta la vida a los vecinos de la ciudad. No es simplemente darle a Prefectura combustible: todo está documentado, y si hay alguna comisión investigadora, ratificaré lo dicho.

N&P: También existen dudas entre los vecinos sobre la entrega de mil litros de combustible por día a Prefectura, sobre la cantidad de prefectos que realmente hay en la ciudad, sobre qué pasa con el dinero que envía la Nación. Hay muchos puntos oscuros en torno a la presencia de Prefectura en Mar del Plata.

GS: Con respecto al combustible, déjeme decirle que la policía, por noche, gasta 1.500 litros de combustible para 90 patrulleros. La Prefectura, en el mejor de los casos, tendrá 10 patrulleros, por más que den una buena imagen porque desfilan de a 5 unidades con las luces prendidas. Eso lo saben todos los marplatenses: hacen operativos de tránsito a las 7.30, cuando las madres van a las escuelas a dejar a sus hijos, y la Prefectura aprovecha para realizar contravenciones de tránsito. Todos debemos ser objeto de control, sin dudas, pero ellos no vinieron a la ciudad a hacer cumplir la Ley 11.430; ellos vinieron a colaborar con la policía para controlar el delito, no para luchar contra las faltas municipales. Todo el mundo lo sabe y lo dice, pero cuando lo expresa un funcionario policial que sigue en funciones, parece que cometiera un pecado.

N&P: ¿El servicio de prevención que les corresponde no se lleva a cabo?

GS: Para poner un ejemplo gráfico. En la balacera del otro día en pleno centro de la ciudad, ¿apareció algún vehículo de la Prefectura? El tiroteo tuvo lugar en un café del centro, y desde allí los ladrones fueron hasta Luro y Catamarca, donde tomaron un taxi que también fue baleado, luego tomaron otro y terminaron cerca de Constitución, donde uno de los delincuentes se dio a la fuga. ¿Qué servicio prevencional se está coordinando? Ninguno, y ha pasado más de un año desde que se festejaba la llegada de esta gente. Yo digo: festejemos, pero corrijamos lo que sea necesario.

N&P: ¿Y con respecto a las dudas sobre la cantidad de prefectos en la ciudad?

GS: Con el tema del alojamiento hay que ser claros. Yo no pretendo que el Intendente o el secretario de Gobierno vayan a contar cuántos efectivos entran a dormir en el hotel; pero que no hay 500, eso es seguro. Yo, por cuestiones familiares, paso por allí todos los días, y en algún momento lo hago estando en funciones. Y hablando como profesional, en algún momento como jefe distrital, he pensado: ¿cómo puede ser que si esta gente está colaborando con nosotros, yo no sé dónde están trabajando? En momentos en que los necesité, no estuvieron. En un operativo donde tuve que ingresar en un asentamiento complicado y me tuve que aguantar que me golpearan, había un patrullero de prefectura a 200 metros que no vino a ayudar. Esta es la realidad.

N&P: En esta ciudad hay muertes que impactan y otras que son ignoradas por la sociedad. Cuando en un polirrubro de la zona del puerto asesinaron a un ciudadano peruano, a 40 metros había una unidad con cinco prefectos y ellos aseguran que no escucharon los disparos.

GS: Acá siempre sucede lo mismo, cuando uno dice algo y los otros no tienen argumentos para responderle, empiezan las descalificaciones personales. Yo digo que el trabajo con Prefectura se puede hacer responsablemente, coordinadamente. Yo no le quiero faltar el respeto a nadie porque tengo amigos dentro de esa fuerza, y además la ayuda es necesaria porque hay lugares en Mar del Plata que son muy difíciles. En un principio me puse contento de que vinieran, y más cuando me decían que habían estado trabajando en la villa La Cava, que es sé que es terrible. Para mis adentros pensé que venían con gente de experiencia. Pero cuando veo el papel bochornoso que están haciendo me pongo mal. Porque como lo dije una y mil veces, no se critica la presencia de ellos sino lo que no hacen. ¿Cómo van a realizar un operativo a una cuadra de un colegio, con un FAL cruzado apuntándole al automovilista? Eso es una locura… ¿Va a ser la primera vez que se le escape un tiro a alguien? Un FAL es un calibre 765, atraviesa un auto y mata a cuatro personas… Inclusive esto que digo molesta pero está debidamente documentado: para una flota de diez vehículos compraron 40 baterías.

N&P: ¿Esto no debió haber sido controlado por la Municipalidad?

GS: Si hay algún funcionario municipal que debió controlar y no lo hizo, que pague las consecuencias. Es un despropósito que para 10 vehículos, que no siempre funcionan, se hayan comprado 200 cubiertas, cuando nosotros andábamos con los patrulleros con las gomas peladas. Por favor, que no me lo vengan a contar a mí. Que la comisión investigadora haga lo que le corresponde: que investigue. Y si no que vean los patrulleros nuestros que circulan por la ciudad, en qué estado están. Hay uno que suele estar frente al Hotel Hermitage, por el Boulevard Marítimo, que tiene el capó atado con un hilo, la patente torcida; queda muy feo. ¿Es tan difícil solucionar estas cosas? Pero cuando alguien levanta la voz se quejan porque los critican. Yo le aviso al comisionado Osvaldo Castelli que después de estas declaraciones habrá alguna consecuencia; pero la gente tiene que valorar cuando se dicen las cosas aún estando en funciones.

La ciudadanía está cansada…

G.S: No critico a nadie en particular, critico la superficialidad con que se realiza el trabajo. Lo que se está haciendo ofende a cada uno de los ciudadanos porque en el medio muere gente. ¿Hasta cuándo se va a tolerar lo que sucede? Conocemos Mar del Plata, para nosotros todas las muertes valen lo mismo. Yo estuve en todos lados, sin discriminar, y le aseguro que la ciudadanía está cansada. No estoy diciendo que sea la institución, pero la gente que está organizando estos operativos no está haciendo las cosas bien. Y no quiero que maten a nadie, ni a mis hijos ni a los vecinos, porque después, cuando suceden las cosas, vienen los desgarros, y la gente, en lugar de pedir la presencia de la Prefectura, va a pedir que se haga presente el Ejército, y esto no se soluciona así.

N&P: Los casi 14 millones de pesos para Prefectura fueron enviados a la ciudad por el caso Severián, el taxista asesinado.

GS: Hecho que no está impune a pesar de la resolución vergonzosa y de que el fiscal general Fernández Garello no salga con los recursos de casación a defender a la fiscal. Dos jueces de garantía y una fiscal avalaron lo hecho por la policía actuante. Espero que el fiscal general actúe igual. Porque hacer operaciones detrás de escritorios, pidiendo o realizando relevos, no corresponde, y esto también algún día debe ser puesto a la luz para que se entere toda la sociedad.

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