Se estanca la construcción en la ciudad: los problemas de las empresas constructoras y el caso de la Basílica

Frente al complejo escenario actual las empresas constructoras de Concepción del Uruguay sufren desde el primer trimestre del año un fuerte retraso en el pago de los certificados de obra. A tal punto llegó la situación en las últimas semanas, que varias empresas optaron por retirarse de las obras que llevaban adelante.
Así es como despidieron al personal contratado, hecho que ocurrió con las reformas en el Colegio del Uruguay, la Basílica, la Escuela “Bezi”, la Escuela Nº 183, la construcción de viviendas y varias obras más que estaban en marcha en la ciudad y hoy están prácticamente paralizadas.

Si bien las empresas aseguran que “lo peor ya pasó”, todavía tienen severos retrasos en el cobro de los trabajos realizados. Mientras tanto, retacean personal y tareas en las obras a medio terminar para presionar al Gobierno a agilizar los pagos. Aunque públicamente no admiten la situación, las firmas que participaron del “festival de obras” que desembarcaron en la ciudad desde 2009 hoy se muestran preocupadas por la cesación de pagos y admiten que se han desprendido de un número importante de operarios ante la merma en las tareas.

La Basílica Inmaculada Concepción

La obra está en manos de Traza S.A. Los trabajos muestran más de 6 meses de retraso y es escasa la presencia de operarios en el lugar para culminar las reformas. Sólo trabajan algunos subcontratistas que realizan tareas menores y están dispuestos a financiar la extensa demora en el cobro de los certificados de obra que le adeudan a la empresa contratista que más obras ha emprendido en los últimos tres años, gracias a los cercanos lazos con el poder político local y provincial. Constructores, carpinteros, herreros y otros operarios contratados han abandonado las tareas por falta de pago por parte de Traza que se desliga del problema y atribuye la situación al Gobierno provincial.

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