La buena noticia es que cuatro nuevas empresas desembarcaron en el PIO 5 y un emprendimiento industrial amplió su planta en el PIO 1. En conjunto comprometen invertir unos 4 millones de pesos y generar empleo. Lo que preocupa es que ese crecimiento productivo exige más espacio. Y sobre la ruta 226 ya no hay lugar. A nivel municipal ya trazan un nuevo cordón industrial, sobre la ruta 51.
Los nuevos emprendimientos giran en torno de equipamiento metalúrgico y maderero, implantes ortopédicos, extracción de miel, y servicios y ventas de maquinaria pesada industrial. A eso se le suma la ampliación de una empresa metalmecánica y constructora.
"Son empresas que comprometieron inversiones por unos 4 millones de pesos, que generan en algunos casos unos 84 puestos de trabajos y son el reflejo del modelo de crecimiento que diversificó actividades industriales", planteó Eseverri.
El Intendente observó que "nos estamos quedando chicos con el PIO y empieza a ser motivo de preocupación. Hay obras del gobierno nacional, para mejorar infraestructura de parques, y tendrá impacto el enlace de la ruta nacional 3 y el ensanche de la 226".
Eseverri insistió, una vez más, con el rubro agroalimentos como desafío a futuro "con un potencial importante y en los próximos días nuevas inversiones en el Parque de Granos", de cara a "construir un polo agroalimentario que sume valor agregado a la producción primaria".
El acuerdo de venta se concretó ayer por la mañana, en el despacho comunal, ante la presencia del mandatario; la responsable de la Agencia de Desarrollo Local, Rosario Endere; el jefe de Gabinete, Héctor Vitale; la presidenta del Centro Industrial Olavarría (CIO), Marcela Lagleyze; el presidente del PIO, Gonzalo Atchugarry; y los representantes de las diferentes empresas.
"En el año se van a consumir los lotes disponibles si mantenemos este ritmo de crecimiento", señaló la contadora Rosario Endere. Y Eseverri añadió que "el eje natural de crecimiento industrial es la ruta 226, límite para el crecimiento urbano que impide que la ruta se coma la ciudad, como en Las Flores, Monte y Brandsen".
Otro cordón industrial
La alternativa, frente a la falta de espacio en el PIO, es "ir trabajando en el desarrollo de la planta urbana hacia la ruta 51; nos podemos juntar con Loma Negra en el desarrollo urbanístico", sostuvo el Intendente.
Con ese objetivo, el gobierno municipal adquirió un predio de 200 hectáreas en el viejo Aeródromo para darle cabida a "un nuevo desarrollo industrial que se dará sobre la ruta 51, una nueva zona de radicación industrial con dos cementeras en proceso de inversión, aumento de producción y nuevas canteras en zona de L'amalí y Cementos Avellaneda". "Se estima que, además del flujo actual, habrá unos 300 camiones que van a circular diariamente por la ruta 51", observó Eseverri, repitiendo el adelanto realizado a EL POPULAR en junio pasado.
Uno de los desafíos más importantes a futuro en materia de obras viales será, entonces, la ampliación de carriles en la ruta 51, que es de jurisdicción provincial. "Hay que trabajar en la búsqueda de recursos para construir doble vía de la 51, con colectoras y rotondas", enfatizó.
A su turno, el presidente de la Asociación de Propietarios del PIO y socio de la firma Imzama Potes destacó a Olavarría por su perfil industrial, que permite que "a la hora de invertir tener gente que capacita a mis empleados, una Facultad de Ingeniería para contratar profesionales acá y no traerlos de Buenos Aires, y una respuesta a nivel gobierno municipal. Todo eso se evalúa". No obstante, Gonzalo Atchugarry reconoció que "está faltando una buena conexión con Buenos Aires. Si tuviéramos doble vía hasta Buenos Aires la cosa sería distinta, el flete bajaría. Nos faltan buenas vías de comunicación y la inversión en infraestructura es lo que diferencia a los países. Eso es lo que les reclamamos a los políticos".
La falta de un espacio propio y adecuado era el denominador común de los cuatro empresarios que llegaron al PIO. "Somos productores apícolas, necesitábamos un lugar y la Municipalidad nos permitió eso", plantearon desde la cooperativa El Cardo.
La situación de Ignacio Jaureguizar, dedicado a la fabricación de implantes para cirugía, era similar. "Para hacer las inversiones necesitábamos un lugar definitivo y adquirimos un terreno. Las expectativas son buenas", resumió desde Romtec.
"Arrancamos no hace mucho y la posibilidad es muy buena porque nos permite tener un lugar propio", observó Pamela Videla, dedicada al rubro de la metálica y la carpintería.
Desde Velásquez Maquinarias, una empresa de servicios, se sostuvo la idea de "radicarnos en Olavarría para abastecer a toda la Provincia. Comercializamos equipos viales e industriales y gracias al Municipio pudimos expandirnos".
En sintonía con los demás empresarios, Gonzalo Atchugarry rescató finalmente la posibilidad de pasar de "15.000 metros cuadrados y en plan de expansión dedicado a la metalúrgica y otras áreas anexamos 3.800 metros cuadrados. Vendemos para todo el país y exportamos".


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