“Estamos sin nada, como al principio”

“Estamos sin nada, como al principio”
Se cumplieron ayer dos años del crimen de Leo Troncoso y el único imputado en la causa está prófugo.

El 23 de enero de 2011, Leonardo “Leo” Troncoso, de 17 años, le pidió permiso a su padre para ir a un encuentro cultural en la calle Godoy. En el camino se encontró con un amigo que le pidió que lo acompañe a buscar a su hija. Y no volvió más. Sobre las calles Otto Neuman y Trabajadores Estatales, del barrio San Lorenzo, recibió una puñalada en el corazón que segó su vida.

Ayer se cumplieron dos años de su muerte y el único imputado en la causa está prófugo, huyó poco antes de llegar a juicio. “Estamos sin nada, como al principio”, dijo José Troncoso, el padre de la víctima, a quien recordó como un joven que “era loco por el fútbol”.

Omar Antiñir iba a ser juzgado el pasado 12 de noviembre por el homicidio de Leo Troncoso, pero la Cámara Criminal Segunda suspendió el debate porque el acusado no pudo ser ubicado. Los magistrados lo declararon en rebeldía y ordenaron su captura. Aún lo están buscando.

“No sabemos nada de él. La Justicia nos pide colaboración pero no nos da un identikit para saber quién es. Si no sabemos cómo es, estamos en la misma. Así no podemos ayudar”, indicó José.

El sospechoso se encontraba en libertad desde principios de 2011; y cuando el abogado Gustavo Palmieri, que representa a la familia de Troncoso, pidió que se revoque la excarcelación otorgada por el juez de primera instancia –Cristian Piana– y se disponga su inmediata detención, la Cámara en lo Criminal Segunda resolvió no hacer lugar al pedido. Consideró entonces que no había ni peligro de fuga, porque el acusado había comparecido cada vez que la Justicia lo requirió; ni riesgo de que puedan entorpecer la investigación, debido a que la instrucción ya había cerrado.

“Sin Antiñir detenido, no tenemos juicio, no tenemos nada”, reiteró José. Y su reclamo de Justicia volvió a ser público en el monumento a San Martín, donde ayer por la mañana familiares y amigos de Leo Troncoso se concentraron para marchar por las calles de esta ciudad.

“No sé como trabajan los jueces, pero están fallando, están actuando mal”, indicó el hombre.

Omar Antiñir no llegó a juicio porque antes se fugó, un caso; Alfredo Añuel fue condenado por el homicidio de Edgardo Leopoldo Silva y como llegó libre al debate que se ventiló el 6 de noviembre pasado en la Cámara Criminal Primera, una vez que recibió la pena de 14 años de prisión desapareció, otro caso.

“Ahora empezamos el año con un juez, el señor Muñoz, que le da la libertad al asesino de Brian Hernández. Sorprende todo, sorprende cómo trabajan. Los jueces, cuando agarran una causa, parece que juegan a la ruleta: a este lo dejo preso y a este no”, advirtió.

“Pedimos a la Justicia que trabaje como tiene que ser, que ponga a los asesinos donde tienen que estar, no en la calle. Cuesta creer, pero tenemos que estar más firmes que nunca, este año algo bueno tiene que salir”, concluyó el padre de Leo.

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