El Concejo fue la caja de resonancia de una catarata de quejas por parte de los comerciantes de las zonas donde pasan los carriles exclusivos y de las entidades barriales. Ambos fueron...
Desde las 13.30 y hasta casi las 16 de ayer, los concejales kirchneristas Norma López y Roberto Sukerman, la referente radical Daniela León y Laura Weskamp, del PRO, tomaron nota de cada una de las realidades que tanto desde el centro como en Alberdi, zona sur, Echesortu y calle Salta se pusieron de manifiesto tras la implementación hace casi dos meses de los carriles en cuatro corredores del centro.
No cerrado. Tras repetir insistentemente: "No queremos los carriles", se pudieron agrupar algunos conceptos. Según denunciaron los comerciantes, "nunca" fueron escuchados ni consultados por la Intendencia antes de la puesta en marcha de la tercera fase del Plan de Movilidad Urbana. "Y tampoco estamos siendo encuestados por la caída en las ventas, como se está promocionando", expresaron.
Luego, se sucedieron descripciones de cómo las personas con movilidad reducida o los discapacitados y los enfermos que salen de los sanatorios Laprida y Rosendo García deben "hacer malabares, caminar con muletas cuadras enteras para conseguir un taxi".
La queja de los usuarios de colectivos también se puso de manifiesto ya que tienen que caminar tres cuadras hasta las nuevas paradas. "Tengo un quiosco en Laprida y 3 de Febrero, vivo de la venta de tarjetas magnéticas y me bajó un 90 por ciento", dijo una comerciante.
Reproche. "¿Qué votaron?", ¿Se asesoraron antes? ¿Consultaron a los locales barriales?", fueron los interrogantes hacia los ediles.
Y ante la explicación de que los carriles fueron parte de un mensaje del Ejecutivo, luego convalidado entre otras entidades por la Asociación Empresaria de Rosario (AER) la bronca fue in crescendo. "Soy asociado y Elías Soso (presidente de AER) nunca me consultó nada, creamos en nuestra organización y no en la burocracia", bramó el dueño de Optica Trini.
Las responsables de la panadería Anabel (Santa Fe al 2100) también se quejaron con ejemplos sobre cómo les cayeron las ventas por los carriles exclusivos. "Vendimos la mitad de las roscas de pascuas que el año pasado y tenemos que afectar un sector de ingreso al local para descargar mercadería, además la mercadería del delivery debe trasladarse una cuadra para ser enviada. ¿Porqué tenemos que pagar los platos rotos?", se preguntó la joven empresaria.
Cecilia Brochier, vecina y propietaria de un local en San Lorenzo entre Sarmiento y Mitre, insistió: "Desde 1971 estoy acá; ya probaron patentes pares e impares y nunca resultó".
Para Saúl Eluk, de barrio Echesortu, lo que narraron sus colegas del centro "es como ver Titanic" y lanzó: "¿Qué pasaría si prohíben las miles de cocheras de los shoppings. Venderían algo?".
Otro comerciante de Alberdi afirmó haber preguntado a 22 locales de la zona "y ninguno fue informado", para sentenciar: "Vamos a tener una batalla en la ciudad y van a empezar los despidos".
La respuesta de los concejales fue pautar reuniones periódicas y un encuentro con el Ejecutivo y el Ente del Transporte de Rosario (ETR). El próximo 13 de mayo, el ETR deberá presentar ante el Concejo su primer informe evaluativo. Para las vacaciones de invierno, está previsto prolongar los carriles de Santa Fe y San Lorenzo hasta bulevar Avellaneda.


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