Estalló el conflicto docente: en Mendoza no comenzarán las clases

Los trabajadores del SUTE rechazaron la propuesta gubernamental y anunciaron medidas de fuerza. Piden 25% de aumento. Sileoni había dicho que las provincias no pueden pagar esa cifra, pero no envía señales de ayuda. En Buenos Aires, Scioli dijo que los pedidos son "imposibles de afrontar".
A poco más de dos semanas del comienzo de las clases, el primer conflicto docente del año estalló en Mendoza y amenaza con extenderse a lo largo y ancho del país. La situación en la provincia cuyana es un calco del escenario que se vislumbra a nivel nacional y en el resto de los distritos.

Luego de una reunión con integrantes del gobierno de Francisco Pérez, el Sindicato Unido de Trabajadores de Educación (SUTE) confirmó lo que venía deslizando desde hace algunas semanas: las clases no comenzarán el 25 de febrero como está previsto en el calendario oficial.

En ese encuentro, el segundo de la ronda paritaria, los funcionarios provinciales no mejoraron su propuesta anterior, que establecía una mejora del 19% en los salarios, y pidieron un cuarto intermedio hasta la semana próxima, que fue aceptado por la Subsecretaría de Trabajo.

Ante esto, estalló la bronca de los docentes, que exigen una suba del 25%. Apenas salidos de la sede de la cartera laboral, los maestros cortaron la avenida San Martín y comenzaron a expresar su descontento. El secretario general del SUTE, Javier Guevara, manifestó entonces que las clases no comenzarán porque “el nuevo ofrecimiento es una barbaridad, una falta de respeto”.

"Hoy no hay propuesta, esto es una barbaridad porque la próxima semana tenemos tres días y la otra cuatro. El tiempo es exiguo", aseguró el sindicalista. "Lo único claro es que el 25 no comienzan las clases y se los dijimos", remató.

Según el diario Los Andes, el presupuesto mendocino de este año prevé 4.734 millones de pesos anuales para el pago de docentes. La cifra es un 22% superior a los 3.870 millones que se pagaron en 2012. Es decir que el gobierno podría estirarse tres puntos sobre la primera oferta, aunque también ofrecería mejoras en los pagos por antigüedad.

"Imposible de afrontar"

En la provincia de Buenos Aires, la situación es igual de compleja. El gobernador Daniel Scioli ya dejó entrever que cualquier acuerdo con los docentes deberá ser solventado por fondos nacionales. De todos modos, también deslizó que la cifra tope es el 20%, o lo que se acuerde a nivel nacional.

Este jueves, la gobernación formalizó una convocatoria a los gremios para retomar las negociaciones mañana. Tras eso, la agencia oficial BA Noticias aseguró que en una reunión con el jefe de Gabinete, Alberto Pérez; la ministra de Economía, Silvina Batakis; y el titular de ARBA, Martín Di Bella; Scioli concluyó que “la magnitud del aumento salarial planteado por los gremios docentes es imposible de afrontar”.

Esa escueta noticia no es más que una advertencia del gobernador a los representantes gremiales que se sentarán a la mesa de las negociaciones. La respuesta tardó poco en llegar. El titular de Suteba, Roberto Baradel, dijo que "el pedido de aumento del 30% sobre un salario de 2.800 pesos no es un reclamo de magnitud como dice Scioli" y sostuvo que esas declaraciones "impactan negativamente en la negociación y complican el inicio de clases". "Los docentes no somos responsables de la inoperancia e incapacidad de las sucesivas administraciones de la provincia para resolver el déficit económico", añadió en diálogo con DyN.

Por su parte, la representante de la FEB, Mirta Petrocini, señaló que "si al gobierno le parece imposible pagar un incremento razonable, va a tener que convertirlo en posible para evitar un conflicto a días del inicio del ciclo lectivo". En el mismo sentido, el secretario general de UDocBA, Miguel Díaz, señaló que "si Scioli dice que es imposible, entonces está renunciando al servicio educativo porque debe garantizar la educación y parte de ello es un salario digno para los trabajadores".

Un problema nacional

Lo de Mendoza no es más que el primer síntoma de un problema que se incuba a nivel nacional. La paritaria que abrió el ministro Alberto Sileoni con los cinco gremios de representación nacional (CTERA, UDA, AMET, SADOP Y CEA) está muy lejos desde los números y la falta de avances complicará a las provincias que esperan el resultado de esa negociación.

El ministro de Educación dijo hoy que está "trabajando para mejorar" la oferta inicial del 17% de aumento, aunque ya descartó que la cifra sea la que piden los sindicatos. "Arrancaron muy alto: 30 por ciento es una cifra irreal, el 25 por ciento es una cifra que no puede ser pagada por las provincias", advirtió.

No obstante, en un guiño a los gremios provinciales dijo que la negociación nacional "no es la que termina construyendo el salario de los docentes, eso se termina de hacer en cada una de las provincias". Además, indicó que en los distritos el aumento "siempre es uno o dos puntos" superior.

Pero lo que Sileoni no confirma públicamente es que las tratativas siguen trabadas. Todavía no hay una convocatoria formal para el próximo encuentro, aunque se estima que será la semana próxima. Mientras tanto, según Ámbito Financiero hay negociaciones informales, en las que el Gobierno no pasa del tope que ordenó la Casa Rosada, algo considerado considerado inaceptable por los gremios.

"Todos estamos tratando de hacer un esfuerzo, pero no se van a salir del 20% que el Gobierno quiere instalar; se está complicando el acuerdo salarial y la posterior negociación con los gobernadores", dijo un dirigente a ese diario.

Hay que recordar que el año pasado las negociaciones no llegaron a buen puerto y el aumento nacional fue decretado por el Gobierno, lo que provocó medidas de fuerza de los gremios. Aunque los funcionarios se cuidan de no mencionar esta posibilidad, todo hace pensar en un desenlace similar.

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