"Estados Unidos está en deuda con la región"

La promesa incumplida de George Bush padre
?Pienso que Estados Unidos está en deuda con la región. Europa tuvo dos guerras mundiales con millones de muertos. A pocos años de terminado el conflicto, inició un fecundo proceso de integración, con el aporte de Adenauer, De Gasperi. Hoy tienen una comunidad europea que es mucho más que una integración económica; es también política y cultural. En cambio, en la gran América ?la del Norte, la del centro y la del Sur?, que no ha tenido guerras ni conflictos brutales como los que afectaron a Europa, aún no iniciamos ese camino. Recuerdo la gran alegría que me produjo cuando el presidente George Bush padre anunció una integración desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Desgraciadamente, eso se quedó sólo en palabras. El presidente Obama tiene una tremenda deuda y una tremenda responsabilidad, que es recuperar el tiempo perdido.

?¿Considera posible una transición democrática en Cuba?

?Creo que más temprano que tarde Cuba va a ser un país libre, democrático y respetuoso de los derechos humanos y las libertades individuales. América latina tiene que jugar un rol para facilitar esa transición cubana desde un gobierno no democrático y que no respeta los derechos humanos como el actual hacia un gobierno democrático y tolerante de las libertades individuales. Pienso que esos procesos son inevitables. Este es un tema que conversé con el presidente [Barack] Obama. El levantamiento del embargo va a facilitar la transición cubana hacia la democracia.

?Varios países de América latina han resuelto su pasado reciente de manera muy particular en relación con sus dictaduras y violaciones de los derechos humanos. ¿Cuál es la responsabilidad de un líder político en lograr la reconciliación final de la sociedad?

?Es una tremenda responsabilidad para cualquier líder o presidente. Chile hizo una transición que yo estimo ejemplar. No todos lograron todo lo que querían, pero sí lo básico para garantizar una transición sin caos económico ni violencia social, que es lo que generalmente caracteriza a las transiciones de dictaduras militares a gobiernos democráticos. Nos preocupamos de no gestar una democracia débil, que a poco andar, tropezara, algo que es parte de la historia de América latina. Por el contrario, fue más sólida, aprendiendo de las lecciones del pasado. Es una unidad nacional, una reconciliación plena, que reconoce que, más allá de nuestras diferencias, respiramos el mismo aire, nos calienta el mismo sol, nos emocionamos con la misma bandera y celebramos los goles de nuestra selección. A veces las pequeñas o grandes diferencias políticas nos hacen perder de vista lo que nos une, que es algo mucho más fuerte. Yo aspiro a hacer un gobierno de unidad nacional, respetuoso de la oposición.

?Una de las imágenes que más conmovieron en el mundo tras el sismo del 27 de febrero fue la gran deuda social que reveló. Aún existe una brecha muy grande en la repartición de la riqueza. ¿Cree que podrá reducir esa brecha?

?Es verdad. Uno de los talones de Aquiles de nuestro país es la pobreza. Tenemos dos millones de personas, el 13% de nuestra población, viviendo en esas condiciones. Creo que es la cifra más baja de América latina, pero sigue siendo un escándalo social. El segundo talón de Aquiles es el enorme e inaceptable grado de desigualdad. En esta materia los gobiernos de la Concertación no lograron avanzar prácticamente nada. Los niveles son los mismos que hace 20 años. Nosotros pretendemos cambiar el rumbo de la historia, y no sólo derrotar la pobreza, sino también construir una sociedad más justa.

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