Línea San Martín-Capital. Es la infraestructura básica del plan oficial para mejorar los servicios, porque de ella depende que se incremente el flujo de energía, por un nuevo vínculo al Interconectado. No estará disponible hasta el verano de 2012. La primera parte fue licitada semanas atrás, pero luego surgió un conflicto jurisdiccional con La Rioja. Es que Catamarca quiere vincular su línea a un tendido que va desde Recreo hasta la capital de la vecina provincia, lo que fue objetado formalmente por la distribuidora riojana ante el ENRE nacional. Los gobiernos de ambos distritos se encuentran en negociaciones para permitir que se destrabe el inicio de los trabajos.
Red céntrica y subestaciones. Uno de los factores que más incide en la mala calidad del servicio es la pobre infraestructura de distribución que había hasta hace poco. Muchos de los tendidos, especialmente en el centro, eran obsoletos e insuficientes para la gran cantidad de usuarios. En los últimos meses, se pusieron en marcha trabajos como el alimentador centro y nuevos vínculos al rebaje del barrio 9 de julio. Por otro lado, están terminando de ejecutarse dos subestaciones en la zona norte y sur de la Capital, que deberían aliviar la demanda y mejorar la distribución para sectores muy poblados como los barrios del norte de la ciudad y las Mil Viviendas.
Acueducto Pirquitas-Capital. Incrementará la disponibilidad de agua potable en la ciudad, a razón de 1,4 metros cúbicos por segundo. Entre otras ventajas, reducirá mucho el costo de la operación del servicio, ya que se trata de una fuente superficial (no es necesario el bombeo), y el agua se transportará por gravedad. La primera parte está casi terminada (tiene un 93% de ejecución), pero la obra está paralizada hace meses por falta de fondos. El Gobierno busca financiamiento, y en la Secretaría del Agua estiman que no estará lista antes de mediados de 2011. Por otro lado, resta la segunda etapa, de manera que beneficie efectivamente a los usuarios capitalinos.
Perforaciones de apoyo. El grueso del servicio de agua potable de la Capital depende de lo que se extrae de fuentes subterráneas. La progresiva incorporación de usuarios, la pérdida de reservas como el dique El Jumeal, y la falta de una obra como el acueducto desde Pirquitas, hizo imprescindible la incorporación de nuevos pozos. En los últimos meses se ejecutaron dos: uno en la zona del ex hotel Sussex (que ya está operativo), y otro en el CAPE, que aún no fue terminado. Ambos servirán para apoyar la prestación en las zonas más críticas.
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