Mendoza tiene obligaciones por $4.085 millones con organismos nacionales e internacionales, y portadores de títulos. El crédito de más largo plazo es del BIRF y se extiende por 28 años más.
Para comprar a tan largo plazo, una familia debe estar segura de tener ingresos fijos de sobra hasta el 2038. Se da por sabido que si el padre no alcanza a cumplir sus compromisos, el hijo se hará cargo y heredará también la heladera.
Claro que la apuesta de la Provincia no fueron electrodomésticos sino que contrajo las deudas que se extienden a más largo plazo con organismos internacionales de crédito, compromisos que sirvieron para favorecer el desarrollo de las actividades agropecuarias.
Según detalla el último informe del Ministerio de Hacienda sobre deuda pública, Mendoza suma obligaciones con entidades nacionales e internacionales por 1.039 millones de dólares (4.085 millones de pesos) hasta junio de este año.
De larga data
La deuda más antigua que arrastra el Estado provincial data de febrero de 1991, en el gobierno de José Octavio Bordón. Fue un compromiso con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) por el que todavía Mendoza debe $18,8 millones a pagar en 12 años más. Es un crédito que la Provincia tomó en dólares y también debe devolver dólares.
Sirvió para financiar el Programa de Saneamiento Financiero y Desarrollo Económico de las Provincias Argentinas (PSFYDEPA) que, entre otras obras, permitió que la Dirección de Irrigación creara el Sistema de Información Hidronivometeorológico, modernizara la administración del agua en Mendoza e impermeabilizara el Canal Matriz San Martín.
Últimas deudas internacionales
En abril del 2008, durante la administración actual, la Provincia tomó los últimos préstamos internacionales, que sirvieron para financiar el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP).
En el 2038 terminará de pagar esa partida de dinero, que suma $2,8 millones prestados por el BIRF y otros $14,3 millones que aportó al mismo programa el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y que Mendoza prevé cancelar en el 2033.
Las deudas con organismos internacionales ofrecen tasas menores de interés, con un seguimiento para que cada préstamo cumpla su objetivo original.
“Si un gobierno quisiera administrar bien la deuda, podría achicarla al 2015”, calcula Luis Pizzarro, analista de la deuda pública provincial desde hace 14 años en la Casa de Gobierno.
Con la Nación
En realidad, el último préstamo que tomó la Provincia fue con el Estado nacional. Se trata de una refinanciación que difiere para 20 años más obligaciones que entraron en el “desendeudamiento”, por un decreto que emitió en mayo el Gobierno central. Son 2.451 millones de pesos que ahora Mendoza podrá pagarle a la Nación, hasta el 2030, con una tasa fija anual del 6%.
Además de las mencionadas, la Provincia tiene deudas con el Banco Nación (hasta el 2014), el BICE (hasta el 2012), Helicópteros do Brasil (Helibras, hasta el 2014) y acreedores internacionales por los bonos Mendoza 18 (hasta el 2018), entre otros.
Sólo en la primera mitad del 2010 la Provincia pagó $344,14 millones en concepto de deudas. Ése es un monto que supera a la cifra que el gobierno de Jaque está pensando tomar prestada ($250 millones) para llegar a fin de año con los gastos previstos.
Así las cosas, a esta familia (el Estado mendocino) no le sobra dinero para pagar sus deudas. Al contrario, debe seguir endeudándose para honrar sus obligaciones.
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