"Al Estado (pampeano) no le interesa hacer diálisis, y eso termina por beneficiar a los centros privados". Así lo denunció un médico que trabaja en el hospital público y que ve con desazón cómo esa falta de voluntad significa un gasto enorme de dinero y una complicación para pacientes que podrían recibir un tratamiento acorde al estado de avance de su enfermedad.
Aunque no es una novedad, el dato de que el Estado pampeano no posee ningún centro para hacer tratamientos a quienes necesitan diálisis, no deja de sorprender. "No hay nada, todo, todo va a parar al Estado", sostuvo el profesional. Un dato difícil de entender si se tiene en cuenta que años atrás se realizaron millonarias inversiones para montar cuatro centros de diálisis en la provincia que, por distintos motivos, nunca se pusieron en marcha.
Los centros iban a estar en los hospitales de 25 de Mayo, General Acha y General Pico, y en la posta sanitaria de Zona Norte, en Santa Rosa. Los edificios se hicieron y los equipos se compraron. Pero ninguno llegó a funcionar.
Según el médico consultado, hubo varios motivos. El primero de ellos, que a la hora de construir las instalaciones no se respetaron las normas edilicias que marca la Ley Nacional de Diálisis y su reglamentación, normas muy específicas en este aspecto. El segundo inconveniente fue que tampoco cumplieron con la obligación legal de estar ubicados a no más de 10 kilómetros de un servicio de Terapia Intensiva, por lo menos en los casos de 25 de Mayo y General Acha.
Los recambios de autoridades -que no siguieron con la línea de trabajo en marcha- y las nunca comprobadas pero muy comentadas presiones de otros profesionales o sectores de la medicina, impidieron que el camino iniciado llegara a buen puerto.
Obsoletos.
"Se podrían hacer muchas cosas con la diálisis, pero yo no veo ningún interés en hacerlo", reiteró el médico. Una primera línea de acción sería retomar la idea de los centros de diálisis oficiales en 25 de Mayo, General Acha, Santa Rosa y General Pico. "Primero habría que acomodar los edificios, la infraestructura. Después buscar repuestos para los equipos que quedaron obsoletos, y después buscar la gente capacitada para este servicio". Son pasos largos y que requerirán de nuevas inversiones, pero ninguno imposible.
"En el centro de Acha habían hecho todo lo que era necesario, estaba bastante completito. Pero ese tampoco está en funcionamiento", comentó el profesional. "Refaccionándolo podría funcionar, siempre y cuando estuviera funcionando la Terapia Intensiva. La ley (22853) dice que podés dializar en un hospital o en un centro de diálisis pero tenés que tener una Terapia de referencia a 10 km a la redonda; (el hospital Padre Buodo) tenía una Terapia que funcionaba y que no funcionaba, y ahora ya no funciona más".
También se debe designar un nefrólogo titular, uno que cubra sus suplencias y personal técnico capacitado para la atención de estos pacientes. "Se necesitan técnicos de diálisis, porque no es una acción de enfermería, gente que sepa arreglar las máquinas y que sepa mantener el equipo de agua, que es toda una cuestión", detalló el médico.
Costosos.
En la actualidad, el 100 por ciento de los pampeanos que necesita un tratamiento renal debe hacerlo en un centro privado, tanto el que tiene su propia obra social o que concurre al hospital público. Incluso, si esa persona está internada en Terapia Intensiva del hospital Lucio Molas y necesita dializarse, el hospital debe convocar a un centro privado para que concurra con su equipo portátil y lo haga allí, sin necesidad de mover al paciente. "Eso no es gratis, todo lo contrario, es bastante costoso", recordó el profesional entrevistado.
De hecho, todas las prácticas y tratamientos relacionados con la diálisis son muy costosos para el Estado. Los intentos de LA ARENA por conocer cuánto gasta el Estado pampeano en los servicios de diálisis se han encontrado con un silencio total. Evidentemente, los números deben ser muy altos y su publicación pondría incómodo a más de uno.
El tiempo ha pasado y nada se ha hecho en pos de que el Estado tenga su propio servicio de diálisis. Hoy por hoy, cada paciente del sistema público de salud termina en un centro privado y con cada derivación una importante transferencia de dinero sale de las arcas públicas. "La población en diálisis en el mundo es creciente, está en suba, porque la gente es cada vez más añosa, vive más. Los servicios de diálisis van a ser cada vez más necesarios", concluyó el médico consultado.
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