El gobierno convocó a conciliación obligatoria hasta al gremio que no estaba en medidas de fuerza. Fue el único que aceptó. Los demás rechazan cualquier instancia impuesta. La semana próxima puede ser decisiva.
Este viernes, el flamante secretario de Trabajo, Oscar Closs, notificó de una conciliación obligatoria sui géneris: abarca a dos conflictos distintos y a tres gremios: ATEN, ATE y UPCN.
La motivación principal, dijo Closs, fue una resolución del defensor del Tribunal Superior de Justicia, Alejandro Gavernet, en la que instaba al gobierno a que conciliara con el gremio docente. No deja de ser una simulación que un secretario de Trabajo dicte una conciliación obligatoria por una comunicación del Poder Judicial. Es lo que ocurrió, o por lo menos, lo que se dijo que ocurrió.
Trabajo dictó conciliación en el conflicto docente con el gremio ATEN. Y sumó a ATE y UPCN por el conflicto con los porteros o auxiliares de servicio, que otra rama que complica la "normal" actividad en las escuelas.
El único gremio que acató fue UPCN. Lo hizo en especial porque no estaba en realidad aplicando medidas de fuerza. No obstante, dejó en claro que sus exigencias son una mesa salarial única y un aumento de emergencia de 500 pesos para los empleados estatales "discriminados" porque mantienen los mismos sueldos desde hace dos años.
ATE y ATEN no acatan esta conciliación obligatoria por las mismas razones que nunca acataron esta medida: el Estado es parte del conflicto, dicen, y la secretaría de Trabajo es una dependencia que depende directamente del Gobernador.
Pero además señalaron, en el caso de ATE a través de su secretario general, Ernesto Contreras, que es relativo aplicar la conciliación obligatoria en un contexto donde no existe un convenio colectivo de trabajo. Es decir, no hay un convenio específico que regule las condiciones laborales y qué hacer en caso de conflicto entre las partes.
Esta situación evidencia el desmadre actual, producto un poco de negociaciones emparchadas, por un lado, y por el desgaste de una historia específica de Neuquén, por el otro. Si no hay convenio colectivo de trabajo fue por dos razones básicas: porque se redactó pero no se homologó (en el año 2008); y porque ATE no quiso participar de esa mesa paritaria por no reconocer como mayoritario a UPCN.
¿Por qué no hay convenio colectivo en Neuquén, y por lo tanto, porqué hay desmadre? En gran medida porque la actual conducción política privilegió los intereses de ATE y ATEN, gremios a los que teme por su capacidad de movilización callejera y por los antecentes históricos inmediatos. Así, durante el "período Tobares" (por Jorge Tobares, hasta hace poco ministro de Gobierno y primer negociador con los gremios) se negoció la "paz social" con ATE y ATEN, otorgando aumentos sectoriales, en "mini paritarias" por gremio y por sector.
La técnica de negociar con ATE por un lado, con UPCN por el otro, y con ATEN siempre aparte, llega a su fin en estos días. El "sistema" no soporta más. Se impone un criterio único, una legislación reguladora de las relaciones laborales, y una revisión del Estatuto del Empleado Público que actualice los derechos y obligaciones dentro del Estado.
Se verá si el gobierno elige ese camino, o prefiere apostar a la continuidad de los remiendos de situaciones conflictivas. Mientras, tendrá que afrontar la semana más difícil desde su asunción, con un paro docente de cinco días, con dos días en el medio en el que confluirá la CTA completa para movilizar, otra vez, miles de personas que exigirán más plata para repartir entre los empleados estatales, y más poder para los sindicatos en la estructura gubernamental.

Comentá la nota