Por orden judicial, el gobierno del Chaco está obligado a pagarle más de 46 millones de pesos a los municipios de Miraflores, Fuerte Esperanza, Castelli, Nueva Pompeya y El Sauzalito. El monto es el acumulado tras cuatro años de paralización de los efectos de la ley 6030 que las beneficiaba con fondos extras pero que había sido frenada por un amparo interpuesto por la municipalidad de Quitilipi.
La decisión de la Justicia es el corolario de una larga batalla que comenzó el 7 de noviembre de 2007. Con Roy Nikisch en retirada, la mayoría aliancista en la Legislatura sancionó la Ley 6030 con la que se creó un Fondo Transitorio Municipal de Ayuda Financiera para los municipios de Fontana, Castelli, Río Bermejito, Miraflores, Nueva Pompeya, El Sauzalito, Fuerte Esperanza, Pampa del Indio, Presidencia Roca y Las Breñas.
Los diputados de la Alianza afirmaron que era necesario sancionar este instrumento legal ante la insuficiencia de recursos de esos municipios para atender la cuestión aborigen, teniendo en cuenta la medida cautelar dictada meses atrás por la Corte Suprema en favor de los pueblos originarios. Por esto consideraron necesario dotarlos de un fondo adicional a efectos de que puedan atender sus gastos y las erogaciones que les demande la situación.
La normativa, sin embargo, fue cuestionada por el peronismo por considerar que se estaba afectando más recursos a comunas radicales teniendo en cuenta además que la Alianza perdió las elecciones de 2007 y se aprestaba a abandonar el poder en una suerte de “operativo retirada”.
A principios de 2008, una presentación del Intendente de Quitilipi, Alfredo Zamora, logró una medida cautelar de la Cámara Primera en lo Criminal de Sáenz Peña con la que se paralizó los efectos de la ley.
Zamora promovió esa acción por considerar que afectaba el principio de igualdad, era discriminatoria con otras comunas y violaba el principio de razonabilidad. Finalmente, el tribunal declaró la inconstitucionalidad de la ley apuntando principalmente a que no se tuvo en cuenta la creación del recurso con el que se afrontará el gasto, por lo que interpretó que la norma ostentaba “vicios de forma”.
Recogiendo el guante judicial, los municipios de Miraflores, Fuerte Esperanza, Castelli, Nueva Pompeya y El Sauzalito presentaron un amparo y medida cautelar ante la Cámara Contencioso Administrativa solicitando el inmediato cumplimiento de la ley. A la par, interpusieron un recurso ante la Cámara del Crimen de Sáenz Peña rechazando el amparo logrado por Zamora.

Comentá la nota