El viernes cerca del mediodía, este diario recorrió el predio del relleno sanitario para ver cómo está actualmente
El panorama no fue muy alentador: bolsas de residuos esparcidas en medio de los caminos transitorios, desbordando las celdas donde se deben depositar para luego compactarlas y taparlas. También, cientos de bolsas de basura en uno de los caminos principales, arrojadas sin protección directamente sobre el suelo, con el consecuente peligro de que los líquidos que desprende -que son contaminantes- puedan filtrarse, contaminando las napas. A su vez, tanto los empleados municipales allí destinados como los recicladores, trabajan sin la indumentaria adecuada para llevar adelante la tarea que tienen asignada.
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