La definición llegó por el voto doble de Julio Frías (FPV), presidente de la Comisión de Legislación del Concejo Deliberante. El oficialismo y Marcelo Urlézaga (Unión Celeste y Blanco) avalaron el reclamo de Bomberos. Otros cinco concejales se opusieron y pretendieron respetar el acuerdo anterior: que el abono pasara a costar 30 pesos, y no 50. Ahora la discusión se trasladará al recinto.
Los otros cuatro concejales que votaron en forma positiva fueron los también oficialistas Eva Cura, María Irene Blanco y Cecilia Conte, junto a Marcelo Urlézaga (Unión Celeste y Blanco). En cambio, se opusieron a los 50 pesos los ediles de Coalición Cívica Ernesto Cladera y Gonzalo Dolagaray, Miguel Santellán (PJ), Carola Patané (Pro) y Gustavo Alvarez (PI). Todos ellos prefirieron respetar el último dictamen que se había aprobado por unanimidad, que establecía aumentar el abono mensual de estacionamiento a 30 pesos.
En la reunión hubo tres ausencias, ya que faltaron a la cita Victoria Wright (CC), Ignacio Aramburu (Peronismo Federal) y Julio Alem.
En el punto que no hubo discusión fue en el nuevo valor que tendrá la tarjeta de estacionamiento medido por hora, que pasará a valer 1 peso, precio que actualmente está estipulado para las dos horas.
Los próximos pasos en el ámbito parlamentario serán el tratamiento del proyecto en una sesión preparatoria. Si allí se aprueba el dictamen de hoy, el tema será sometido luego a una asamblea de concejales y mayores contribuyentes.
Hoy, con la ajustada definición de la Comisión de Legislación a la vista, nadie se atreve a vaticinar qué suerte correrá el aumento a 50 pesos en el recinto. Sí se descuenta que el pedido de Bomberos tendrá la mano alzada de los seis concejales oficialistas, los dos de Unión Celeste y Blanco, más el voto de Julio Alem, quien ayer no participó de la reunión, pero también avalaría la postura eseverrista. Sin embargo, esos 9 votos no serían suficientes para lograr la aprobación.
Como los concejales del PJ y la Coalición Cívica se oponen, y además lo hacen Patané y Alvarez, también habría nueve votos negativos confirmados. En estas horas, en los pasillos del Concejo se comenta que la suerte final del aumento dependerá de la posición que adopten los concejales de Peronismo Federal, Ignacio Aramburu y Silly Cura. Aramburu ayer no participó de la reunión en Legislación, pero trascendió que -vía telefónica- Cura le habría anticipado a la oficialista María Irene Blanco que acompañarían el proyecto siempre que saliera por unanimidad.
Argumentos
Cuando Legislación ya había aprobado un dictamen que llevaba la tarjeta horaria 0,50 centavos a 1 peso, y el abono mensual de 20 a 30 pesos, representantes de Bomberos presentaron una nueva nota solicitando un incremento mayor para poder garantizar la rentabilidad de un servicio que, hoy, según aseguran desde el consejo directivo, les genera pérdidas.
Entonces, los concejales volvieron a tratar el tema, pero esta vez sin unanimidad. El oficialismo, como se suponía, apoyó en pleno el último pedido de Bomberos. Y a ellos se sumó Urlézaga (Unión Celeste y Blanco), quien justificó su decisión de rever el dictamen anterior. "Varios factores inciden para llegar a la situación de pérdida por la que atraviesa la institución", expresaron, mediante un comunicado, Urlézaga y Sergio Milesi en las últimas horas.
Y allí enumeraron "la pérdida económica mensual de entre 6.000 y 10.000 pesos, la inexistente rotación de vehículos que permanecen estacionados, la falta de voluntad política para sancionar a aquellos infractores que no pagan el estacionamiento bajo ninguna circunstancia (ya sea al vehículo o al conductor), el canon del 5% a pagar al Municipio sobre lo recaudado en concepto de venta de tarjetas, la venta necesaria del vehículo utilitario (Sprinter) y el bajo costo de la cuota societaria y los altos costos de mano de obra (personal abocado al estacionamiento medido, 2.200 pesos cada uno más aportes)".
Pero, además de avalar el aumento pretendido, Urlézaga y Milesi proponen otra medida para aliviar las arcas de Bomberos: una subvención del gobierno municipal. "La erogación para cubrir el déficit del cuerpo de Bomberos Voluntarios debe ser incluida en el Presupuesto Municipal de Gastos, el cual será aprobado anualmente por el Concejo Deliberante. El esfuerzo fiscal (obtención del recurso) será el proveniente de una sobretasa para las grandes empresas radicadas en el distrito (facturaciones superiores a los $ 60.000.000 para industrias y superiores a los $ 30.000.000 para comercios)", argumentaron.
Una propuesta similar ya habían lanzado otros concejales que, a diferencia de Urlézaga, se opusieron al aumento del 150% en el estacionamiento medido. De hecho, Gustavo Alvarez (PI) junto a Miguel Santellán y Adriana Capuano (PJ) ya se encuentran redactando un proyecto de ordenanza para establecer una subvención permanente para Bomberos. Y una postura coincidente ha mostrado el bloque de la Coalición Cívica. "Queremos que el estacionamiento mensual se lleve a 30 pesos y que del resto se haga cargo el Municipio", explicó ayer Gonzalo Dolagaray.
Nadie se opone a fortalecer las arcas de Bomberos, pero las diferencias aparecen a la hora de elegir, o priorizar, las vías de financiamiento. El oficialismo pretende ayudar a elevar la recaudación de la entidad a través del sistema de estacionamiento medido. En cambio, la mayoría de los bloques opositores pretende evitar que el peso recaiga sobre los automovilistas y, a cambio, piden que sea la propia Comuna, a través de una subvención permanente, la que se haga cargo del déficit operativo de la institución.



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