Los autos invaden veredas, cocheras y la parada del bondi en la zona del Sanatorio Allende. Los vecinos le piden una solución a la Muni.
Las calles más afectadas son Mariote, Bunsen, Blas Pascal y Laplace. Los vecinos ya no saben que inventar para que quienes asisten al sanatorio no dejen sus vehículos estacionados sobre veredas, en doble fila o frente a cocheras. Además, también reniegan de los naranjitas, quienes admitieron no estar regulados por la Muni.
“Estamos muy mal desde que llegó el Sanatorio Allende, hay mucho movimiento de gente ajena al barrio y en este tiempo ya nos entraron a robar dos veces. Los naranjitas te intentan cobrar si dejás el auto en la puerta de tu casa”, destacó una mujer que vive sobre la calle Blas Pascal y que prefirió preservar su identidad.
Para Esteban Moyano, un vecino que vive sobre la calle Mariote, el barrio perdió su encanto: “Con la llegada del Allende se asentaron un montón de comercios, ya dejamos de ser una zona residencial y las calles no están preparadas para esto. El sanatorio tiene cocheras pero no son suficientes”.
Desde el centro vecinal de Villa Belgrano, Gustavo Manzur indicó que la Muni hace poco para solucionar el inconveniente: “Lo único que se hizo fue cerrar una dársena para taxis sobre la avenida Laplace porque ahí se estacionaban autos a 45 grados y tapaban el tránsito. Ahora los vehículos se estacionan hasta en la parada del colectivo. Yo no entiendo cómo se aprobó semejante obra sin prever este impacto”.
Desde la Muni indicaron que están trabajando con inspectores una vez a la semana en el sector y que planean agregar un día más de controles.
Dante Rossi, Secretario de Tránsito del Palacio 6 de Julio, aseguró que se colocó cartelería en el lugar, que se realizaron modificaciones en dársenas de estacionamiento sobre la avenida Laplace y que se están labrando multas para disuadir a los automovilistas que cometen infracciones.
Tarifa. Los naranjitas cobran cinco pesos o “dinero a voluntad” para cuidar el auto en la zona del sanatorio.
Comentá la nota