La Estación Experimental Pergamino entre los aportes del Inta al país

En la Universidad Católica Argentina se llevó a cabo el seminario público en el que se expusieron los aportes surgidos desde el Inta a favor del fortalecimiento del sistema agroalimentario argentino. La EEA local contó con la presencia de varios de sus técnicos y del director de la Unidad, ingeniero agrónomo Fernando Gándara.
La extensa jornada se llevó a cabo en el Centro de Convenciones de la Universidad Católica Argentina.

(INTA EXPONE)

DE LA REDACCION. El 1º de este mes se llevó a cabo Inta Expone, el seminario público en el que se expusieron los aportes surgidos desde el Inta a favor del fortalecimiento del sistema agroalimentario argentino.

La extensa jornada se llevó a cabo en el Centro de Convenciones de la Pontificia Universidad Católica Argentina de Capital Federal y contó con la presencia de autoridades gubernamentales, institucionales, técnicos y prensa.

El objetivo del “Inta Expone sus aportes al país” fue presentar ante la sociedad los resultados del trabajo institucional. En la apertura estuvo presente el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez; junto al presidente del Inta, Carlos Casamiquela.

En ese marco, el Inta Pergamino contó con la presencia de varios de sus técnicos y del director de la Unidad, ingeniero agrónomo Fernando Gándara. La Experimental tuvo como máximo exponente al ingeniero agrónomo Guillermo Eyherabide (coordinador del Programa Nacional de Cereales, e investigador), quien formó parte de uno de los paneles sobre cadenas. En este caso puntual se trató de las cadenas de origen vegetal conformadas por cereales; oleaginosas; hortalizas, flores y aromáticas; frutales; cultivos industriales y forestales.

En diálogo con Eyherabide, éste se refirió a los desafíos y problemáticas del Inta y lo hizo en los siguientes términos: “En el programa de cereales vemos cinco grandes líneas de acción, una es asegurar una producción sustentable de granos, que sea competitiva y para ello es importante trabajar en la reducción de costos de producción en especial en los insumos. Otro tema es solucionar problemas de pérdidas como pueden ser plagas, enfermedades. El agregado de valor es otro punto, promoviendo el uso y desarrollo de nuevas especialidades, y mejorando protocolos de producción de esas variedades. Otro es fomentar la transformación del grano en proteína animal. Y por otro lado disminuir la pérdida en cosecha y postcosecha mejorando el almacenamiento de granos”.

-¿Cuál es el probable escenario en el que se puedan desarrollar estas acciones?

-Vemos que tenemos que atender la realidad de mejorar esta gran “agroculturización” que ocurrió en el país. Nos preocupa apuntalar la sustentabilidad de los sistemas sobre todos los ecosistemas más frágiles como los del norte, NOA y NEA, promoviendo la incorporación de los cereales en las rotaciones.

Por otro lado vemos que es necesario trabajar en el mejoramiento defensivo. En el cambio climático no sólo inciden las variables climáticas sino también el patrón de enfermedades y plagas. Los próximos años el acento lo ponemos ahí, buscando tipos genéticos y prácticas de manejo del cultivo que hagan a esos sistemas menos vulnerables a las condiciones adversas.

El enfoque para hacerlo tiene que ser interdisciplinario con una interacción fuerte de la ecofisiología, la biotecnología, la genética y también la informática para poder modelar la variabilidad que tenemos.

Otro aspecto es sacar valor agregado a la información que tenemos de ensayos de larga duración que viene haciendo el Inta, recopilando y analizando la información de más de 30 años, y convertir esa información en conocimiento con la intención de luego elaborar modelos productivos optimizados para cada región.

El reconocimiento

Otro de los puntos en los que se destacó el Inta Pergamino fue en el de los reconocimientos llevados a cabo prácticamente al epílogo de la reunión. En esta línea, Enrique Humberto Arias recibió una plaqueta de manos de los ingenieros agrónomos Carlos Torres y Carlos Senigagliesi por sus 52 años de trabajo en la institución.

“Ingresé en 1958, ya hace 52 años que estoy aquí”, dijo con total naturalidad Enrique Arias antes de relatar cómo fue su primer día de trabajo en el Inta: “Cuando llegué por primera vez pregunté por un ingeniero que yo conocía, pero él no estaba, entonces me atendió Balzola, que era capataz general, me preguntó qué necesitaba y cuando le dije que iba por trabajo me contestó: ‘Ya mismo comienza a trabajar’, y ahí me quedé desde entonces”.

-¿Cómo fueron sus inicios?

-Comencé trabajando en las máquinas clasificadoras de semillas durante cinco años aproximadamente, luego pasé a trabajar con el ingeniero Alfredo Mattioli en malezas y luego en agronomía con Carlos Senigaglesi, Carlos Torres y Roberto García. Hacíamos ensayos demostrativos en campos de productores conjuntamente con las Agencias de Extensión.

-¿Cuál es el trabajo que desarrolla actualmente?

-Trabajo en Prohuerta y en el vivero de la Cooperadora. Esto surgió porque en el año 2000 me llegó la jubilación y Nelly Cancellieri me preguntó si no quería seguir trabajando con ella. Y le dije que sí, estaba encantado. Siempre quise al Inta, quise mucho a la gente, la de antes y la de ahora y por eso es importante seguir trabajando.

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