(Gral. Pico) Con un panorama positivo en la provincia, las mayores inversiones inmobiliarias apuntan a locales comerciales, residencias estudiantiles, barrios privados y turismo. La mayoría de los clientes tiene una capacidad monetaria de 80 mil a $100 mil.
Gómez es reconocido en la materia porque es el director del posgrado de Especialización en Desarrollo Inmobiliario que se dicta en Buenos Aires, y también tiene publicaciones sobre el tema. Ayer y el viernes fue uno de los expositores de la convención y difundió los datos de una encuesta regional. El especialista lo definió como "un termómetro del mercado inmobiliario" en La Pampa.
Las estadísticas fueron realizadas con el aporte de representantes del rubro que residen en la provincia, principalmente en Santa Rosa y General Pico, pero también estuvieron las percepciones del oeste de Buenos Aires y del sur de Córdoba.
Uno de los primeros puntos consideró cuánto dinero tienen los clientes para invertir en inmuebles. Llamativamente la mayoría, el 53 por ciento, aseguró que se manejan entre 80.000 y 100.000 dólares. Pero, Gómez aclaró que se trata de gente con un cierto poder adquisitivo que es la que hoy mueve el mercado inmobiliario y tienen una capacidad de ahorro que no posee la clase media.
Agropecuarios.
Gran parte de los inversores pampeanos, según la encuesta, provienen del sector agropecuario con representación de un 45 por ciento, sobre todo son productores de soja, en menor medida pertenecen a la actividad comercial urbana e industrial.
La compra de propiedades, conforme al estudio expuesto en la convención, tiene el objetivo de hacer una "reserva de valor". Goméz aclaró: "Es poner la plata en un lugar seguro".
En el caso de aquellos que compran con la intención de construir y alquilar, se corroboró que el interés general es lograr un rédito del 7 ó 9% anual. A diferencia del cliente que entra en un emprendimiento tradicional, con plazo de reventa a dos años, quiere ganar entre un 10 y un 20% anual. El disertante mencionó que para edificar, en el lugar adquirido, cada inversor asume riesgos y pone de su bolsillo lo necesario para generar valor agregado, entonces en el momento de negociar desea recuperar lo que gastó más un extra.
Por otro lado, durante la jornada se habló de un "amesetamiento". Así, Gómez se expresó al comentar las percepciones sobre precios de inmuebles, nivel de la actividad (en cuento el volumen de escrituras de compra-venta) y evolución de la construcción. El pronóstico actual es estabilidad en el sector inmobiliario con una tendencia al crecimiento.
El inversor pampeano se vuelca hacia propiedades en la zona residencial urbana, con una concentración en el centro de las ciudades. A la vez el destino de esos proyectos es locales comerciales, residencias para estudiantes universitarios, barrios privados y en menor medida el turismo.
En torno a estos datos, Gómez puso como referencia una investigación de la Fundación Construya que determinó que las ciudades que poseen universidad crecen el doble que las que no tienen.
En cuanto a turismo y hotelería, el especialista puso como ejemplo un fenómeno que se da en Santa Rosa por la oferta como lugar de paso para la gente que viaja hacia la Patagonia.
En las afueras.
Por último, Gómez confirmó que está la tendencia a tener viviendas en las afueras, con un fenómeno hacia la creación de barrios cerrados que en La Pampa tiene un vacío legal. También, añadió que el sector debe mejorar la interacción con el sector público, porque esa colaboración entre ambas partes es vital para las regulaciones y tramitaciones no lentifiquen o perjudiquen el desarrollo de los diferentes proyectos.
Uno de los organizadores del evento, José Luis Sánchez, admitió que el resultado de la convención superó las expectativas y adelantó que ya tienen pensado repetirla en 2013.

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