“No puedo dejar de recordar que dicha institución estaba endeudada en más de 10 millones de pesos con los diferentes prestadores de servicios” inició el reclamo.
Explicó que los diferentes directorios del ISJ habían financiado servicios a sus empleados y afiliados en cuotas a pagar hasta en 84 años.
“Los servicios estaban cortados y se exigían garantías mediante las firmas de documentos en blanco a afiliados. La variable de ajuste era el plus que cobraban los prestadores sin control alguno. Existía sobrefacturación de medicamentos no dispensado, y sobrefacturación en los módulos (si es que existía). El paciente siempre quedaba debiendo algo al sanatorio. Había una población de afiliados sobre todo los de bajos recursos, que seguían aportando al sistema, estaban excluidos de la obra social, por no poder hacer frente al plus con lo que se vulneraba el sistema solidario ya que los más pobres terminaban subsidiando a los que están en mejor situación. Así podría seguir con miles de ejemplos del Estado de precariedad con que empecé mi trabajo como vocal del ISJ (2003-2007)”, dijo.
¿Dónde están los vocales del sector activo y pasivo del ISJ? ¿Qué controlan?. Por ejemplo: en una simple operación de 7 mil pesos el médico cobra 2 mil pesos y el resto queda para un empresariado insaciable. Me pregunto: ¿los médicos auditores del ISJ controlan esas situaciones y son controlados por los “vocales electos”?. Los médicos parecen ignorar lo que cuesta cada módulo y lo que incluye para informar a su paciente y a la vez se sorprenden del poco dinero que llega a ellos.
Los empleados del ISJ se adhieren a todos los paros existentes, los médicos politizan la situación y el único perjudicado es el paciente, dijo.
La Delegación de San Pedro tiene múltiples quejas, el vocal del sector activo nunca visitó la delegación.
Resaltó la apatía de los más de 100 mil afiliados para elegir sus representantes, los jubilados ignoran que hace 10 años tienen la Ley 5.312/00 cuya finalidad es ayudarlos en sus necesidades de salud.
“¿El aporte patronal de los jubilados no llega a la obra social. Las organizaciones sociales que ingresaron a la obra social cumplen con los requisitos?”.
“Me preocupa enormemente la calumnia y la injuria de los que desconocen qué es una obra social y lo difícil que es manejar en soledad con honradez y coherencia a empleados afiliados y prestadores”.
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