Desde el Observatorio del Transporte Público de la Ciudad de Neuquén indican que “el concesionario no puede realizar ninguna operación que implique una transferencia de la concesión a otra empresa antes de haber cumplido con la mitad del plazo contractual”.
“Más allá de que la nueva empresa, Autobuses Santa Fe, cumpla con los requisitos establecidos, esta venta no puede ser aprobada, por lo tanto el Municipio Neuquino tiene la oportunidad de llamar a una nueva licitación, dejando atrás la ´herencia´ de Indalo, y de esta manera mejorar el sistema de transporte público de la Ciudad de Neuquén; esta vez sí incorporando lo que solicitaron los vecinos e instituciones en la audiencia pública realizada en 2009”, resalta el comunicado del observatorio.
Según informan, el Observatorio del Transporte Público de la Ciudad de Neuquén se encuentra actualmente llevando adelante un relevamiento en pos de medir los niveles de satisfacción de las y los usuarios del servicio. “De lo relevado hasta ahora se desprende que la calidad del servicio no ha mejorado significativamente y que el gran problema sigue siendo el incumplimiento de horarios y frecuencias. Frente a esta situación la venta de la empresa no cambia en lo más mínimo los déficits que muestra el actual sistema, que afecta la calidad de vida de miles de neuquinos, pero sí pone a los funcionarios del Ejecutivo Municipal y a los concejales y concejalas frente a la posibilidad de rescindir el actual contrato y encarar un nuevo proceso licitatorio, que esta vez priorice las necesidades de los usuarios por sobre los intereses empresariales”, concluyen.
Comentá la nota