Los hábitos alimentarios incidieron en la disminución de la demanda de carne de pescado, a pesar de los precios accesibles. Habrá que insistir para incorporar pescado a la dieta, así como se logró con la de cerdo.
El programa “Pescado para todos”, volvió a Gualeguaychú con dos camiones, que se ubicaron en el corsódromo y en Chalup y Bolívar, primero y luego en la Plaza “Habbib Hadad”, Avenida Irazusta y en el corsódromo.
Los productos que se pudieron adquirir fueron filete de merluza a $15 y a $18 el rebozado. También se vendieron cornalitos en cajas de 2,5 kilos y calamares en bolsas de 1,5 kilos, a $19 el kilo. Y a diferencia de la primera vez que vino el programa, en esta ocasión no se ofrecieron langostinos.
A pesar de los precios -desde la Ofician de Defensa del Consumidor se informó que en los comercios los precios son de $33 para la merluza, $35 para el filete rebozado,
$28 para el kilo de calamar y $30 para la misma cantidad de cornalitos- la demanda no fue como se esperaba.
La OMIC fue la encargada de coordinar el trabajo de varias áreas municipales para el trabajo de los camiones pertenecientes al Programa “Pescado para todos” y respecto de la demanda se explicó a EL ARGENTINO “la primera vez concurrieron casi tres mil personas a comprar y esta vez, fueron 1.800, de acuerdo a la cantidad de tikets registrados. También se apreció que a diferencia de lo ocurrido en junio, la cantidad de adquisición por personas fue mayor.
Se explicó que la falta de langostinos se debió a falta de disponibilidad del proveedor en Mar del Plata y que se espera el regreso de los camiones para fines de noviembre- principios de diciembre.
Una cuestión a tener presente es que hubo menos afluencia de gente, lo que se notó más el domingo por la tarde, quizá a causa de los eventos que se desarrollaban a esa hora en la ciudad, aunque mucho tiene que ver la falta de costumbre de consumir pescado.
Cuestiones como que “se digiere rápidamente y entonces la sensación de saciedad es breve”, así como la arraigada costumbre de consumir carne de novillo, ternera y ahora de cerdo, quizá fueron determinantes para que a pesar de los precios más que tentadores, la demanda no haya sido la que se produjo en junio, cuando se vieron largas colas de gente esperando para comprar.
Sabiendo ahora que volverá a ofrecerse pescado a buen precio cuando el calor esté instalado, conviene tomar los recaudos del caso: mantener libre el freezer para ese momento y -si bien es para consumo familiar, se informó que no hay tope para la compra- hacerse de un fondo para adquirir esta carne, especial para comidas frugales, acordes a la temporada que se avecina.
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