En las puertas del debate que dará la Cámara de Diputados al proyecto de la nueva ley provincial de educación, el ministro Francisco Romero destacó el trabajo mancomunado entre oficialismo y oposición para dar curso a una herramienta fundamental llamada a reestructurar el sistema y recuperar la excelencia educativa.
De esta manera, el titular de la cartera educativa chaqueña graficó el ingreso en una nueva etapa de la legislación educativa, el soporte legal que implica incorporar todos los conceptos para la renovación de las actuales estructuras. “En los próximos siete días tendremos el anteproyecto de ley para que sea discutido en la Cámara de Diputados”, anticipó Romero en diálogo con Radio Universidad. Con la finalización de los debates desarrollados a lo largo de dos años y medio en varias localidades del interior provincial, el proyecto de ley de educación fue suficientemente enriquecido con el aporte de la docencia, de diputados y de todas las comunidades educativas. “Lo más saludable que podemos ofrecer a la política pública del Chaco es que hay un trabajo mancomunado con la oposición, porque la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados trabajó con mucha claridad”, destacó el ministro. Así, dijo que el próximo 21 de septiembre se reunirá con integrantes del bloque de la Alianza Frente de Todos para analizar los ejes de la ley provincial educativa. En fechas sucesivas también realizará reuniones con referentes de los demás bloques políticos. Entre las reformas que introducirá la nueva ley se cuenta la obligatoriedad de dos años en el nivel inicial, una primaria de siete años y una secundaria de cinco años con menos materias. “Vamos hacia la ponderación del promedio de toda la secundaria y hacia la propuesta de la presidenta de la Nación al decirles a los alumnos de quinto año que se llevarán la netbook siempre que no adeuden ninguna materia en diciembre”, remarcó Romero. Una década dedicada a alfabetizar En otro orden, al abordar la importancia de la meta alfabetizadora, el ministro Romero recordó la declaración de la Unesco para la década 2000-10 dedicada a ese concepto, planteado desde la vigencia y el avance de las telecomunicaciones. “Una persona alfabetizada, que acceda a la plena ciudadanía, es aquella que puede interactuar fluidamente y con precisión a través de la escucha atenta y la lectura comprensiva, la palabra oral y escrita, a través de múltiples soportes”, repasó. Así, habló también de los desafíos de la educación en el Chaco: “La meta es llegar a 2012 con una provincia libre de analfabetismo, con la apertura progresiva de los 5.000 centros de alfabetización este año y con una mesa pluralista de alfabetizadores”, recordó. Al respecto también admitió que existen 75.000 personas que hoy no saben leer ni escribir, pero destacó la “gran batalla cultural a través de la provisión de netbooks y libros para fomentar la lectura comprensiva”.

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