La nueva herramienta de sufragio es la gran novedad de la próxima elección de gobernador. La Justicia electoral ya comenzó a recibir los más de 3 millones de ejemplares que se imprimieron (10 por ciento más que la cantidad de electores que tiene el padrón local).
En las ciudades y localidades donde también se elijan autoridades locales (intendente o presidente comunal, concejales y tribunos de faltas municipales) el ancho de la boleta será el mismo, pero el diseño presentará dos tramos más con sus respectivos candidatos; inclusive, en algunos pueblos o ciudades –como en Unquillo, por ejemplo–, la boleta tendrá tres centímetros más de alto debido a que se agregarán dos o tres listas partidarias.
Además de esta novedosa papeleta, surgida de la reforma política sancionada en diciembre de 2008, el día de la elección los electores recibirán una lapicera para que marquen sus preferencias en los casilleros en blanco que figuran en cada una de las categorías de la boleta única.
Podrán hacerlo en los casilleros de las categorías que presentan los nombres de los candidatos (gobernador, legislador por distrito único, legislador departamental y Tribunal de Cuentas) o en los que figuran en la primera columna de la izquierda, junto con el número de lista, el nombre del partido y el logo partidario. Quien coloque un tilde, una cruz o una marca en este último casillero, estará votando por todos los candidatos de ese partido.
Como puede apreciarse en el modelo que se publica aquí, el casillero para votar por lista completa sólo está habilitado en 12 de las 14 listas.
En dos de ellas no se puede marcar la opción porque no tienen candidato a gobernador (en un caso tampoco candidato a legislador departamental) y, por lo tanto, la lista no está completa.
Una vez que se marquen el o los casilleros de los candidatos elegidos, el elector deberá tomar la boleta única y doblarla como si estuviera cerrando un libro, y luego, nuevamente por la línea de puntos que está impresa en el reverso de la boleta junto con las instrucciones para votar.
Con la boleta plegada para evitar que alguien pueda ver qué casilleros marcó, el elector deberá volver a la mesa de votación e introducirla en la urna.
Precauciones. Los electores, que sí o sí tendrán que acreditar su identidad con el DNI, la libreta cívica o la libreta de enrolamiento, deberán tener algunas precauciones a la hora de ir a votar y de utilizar la boleta única.
Como el padrón electoral se ha unificado (ya no hay mesas exclusivas para varones y otras para mujeres), las autoridades recomiendan consultar con antelación dónde se vota. Se puede hacer a través de Internet, en el sitio www.eleccionescordoba.com.ar, o en las dependencias judiciales y policiales.
Una vez en el centro de votación, los electores deberán asegurarse de que el ejemplar de boleta única que reciban del presidente de mesa esté firmado por las autoridades de la mesa de votación y por los fiscales partidarios presentes que deseen hacerlo.
En caso de dudas sobre cómo utilizar la boleta, se podrá consultar a las autoridades de mesa o al fiscal público electoral de ese centro de votación (habrá uno o dos fiscales públicos electorales por escuela). Además, en todas las escuelas habrá afiches con instrucciones precisas sobre la nueva herramienta de sufragio.
A no equivocarse. Las autoridades electorales y políticas aseguran que es de vital importancia para el desarrollo normal de los comicios provinciales que el electorado conozca en detalle la boleta única y cómo debe utilizarla, antes de llegar a los centros de votación.
Para ello se puso en marcha una campaña de difusión mediática y callejera que, no obstante, según algunos sondeos de opinión y encuestas, no ha logrado eclipsar el peligroso desinterés que exhiben muchos cordobeses.
El votante que no sepa utilizar la boleta única corre el riesgo de equivocarse al emitir el sufragio. Y como las autoridades electorales decidieron que sólo excepcionalmente se le podrá facilitar una segunda boleta única a un votante que se equivocó, esos sufragios podrían terminar anulados o expresando una voluntad distinta de la del elector.
Además, los errores que cometan los votantes podrían generar otro problema más crítico: demoras en el escrutinio provisorio que será más complicado y lento que con el anterior sistema de votación.
Dos meses atrás, miembros del Tribunal Superior de Justicia de la Provincia advirtieron sobre la posibilidad de que el escrutinio, y en consecuencia la obtención del resultado, demore varias horas.
Para reducir el margen de demora, se capacitó a los eventuales presidentes de mesa para que apliquen una metodología detallada para realizar el escrutinio. Pero en el caso de los docentes, según pudo establecer este diario, la capacitación que estuvo a cargo de autoridades del Ministerio de Educación no incluyó ensayos del escrutinio con lo cual nadie asegura la eficacia del método.
Comentá la nota