Esquina intransitable en pleno centro pone en peligro a peatones

Por las obras que se hacen actualmente en el Hospital Central, la vereda está en condiciones lamentables. Los baches y la falta de cordones hacen que cruzar la calle sea peligroso

La céntrica esquina de Fotheringham y Padre Patiño con el tiempo se ha ido deteriorando hasta llegar a tener las lamentables condiciones que actualmente presenta. Por las obras que se están llevando a cabo en el Hospital Central, la vereda es prácticamente intransitable y por los baches y falta de cordones, los peatones se exponen al peligro de sufrir torceduras y caídas. Completa el escenario dos contenedores mal ubicados que bloquean el paso en la senda peatonal.

La destrucción de las veredas del Hospital Central y la planta de Aguas de Formosa, en la esquina de Fotheringham y Padre Patiño, comenzó muchos años atrás. En los últimos días, con la realización de obras de remodelación del nosocomio, esto quedó a la vista y los peatones quedaron expuestos a sufrir torceduras de tobillos y caídas, por la gran cantidad de pozos, desniveles, rajaduras, escombros y baldosas levantadas que hay en ese cruce.

Sobre la manzana del Hospital, la falta de delimitación de la obra ha dejado desparramada sobre la senda peatonal una importante cantidad de piedras y escombros, que entorpecen el paso de las personas. Además, en el día de ayer dos contenedores fueron ubicados de manera tal que obstruían el paso por la senda peatonal, obligando a las personas a desviar y caminar por la calle para poder cruzarse.

De igual manera, la realización de trabajos en la vereda de la planta de Aguas de Formosa también provocó molestias entre los transeúntes. Lo deteriorado de los parterres y la presencia de barro y piedras hace dificultoso el paso, por lo cual muchas molestias fueron y son provocadas a diario.

Pozos

El persistente paso de vehículos pesados por esta vía de circulación y la falta de mantenimiento ha provocado grandes baches en esta intersección de calles céntricas. Enormes pozos y rajaduras presenta el asfalto, por lo cual los automóviles, y otros vehículos, deben disminuir de forma violenta la marcha para no provocar daños.

Por las lluvias, mucha agua se acumuló en estos agujeros del pavimento, por lo cual el camino sinuoso quedaba oculto. Las personas que necesitaban cruzar la calle se encontraban con este obstáculo que debían sortear, para no sufrir lesiones o posibles caídas.

Una de las situaciones más complicadas que se dan en esta esquina y que pudo ser constatada por La Mañana es el paso de personas discapacitadas que usan sillas de ruedas o muletas, o de madres con carros de bebés. El camino roto hace que transitar con adminículos de este tipo sea realmente una hazaña.

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