El Intendente de la Capital se volvió a mostrar fastidiado por las municiones gruesas que desde el búnker de la UCR vienen descargando sobre su imagen.
"Pretenden hacerme cargo de los problemas de otras gestiones", dijo Camau Espínola, retomando el rol asumido hace exactamente una semana cuando se quejó: "Últimamente la culpa es siempre mía". Este victimismo no fue bien tomado por la dirigencia justicialista en aquella oportunidad ni en la que ratificó ayer, luego de ser blanco de una embestida encabezada por el ministro de Hacienda provincia, Enrique Vaz Torres, que lo acusó de cínico y le exigió que "deje de hacerse el buenito" (ver página 4).
Carlos Mauricio Espínola optó hasta el momento por no manifestarse tal cual aguardan en el PJ; esto es, con una opinión concienzuda respecto a la posibilidad de la Intervención Federal del Poder Judicial de Corrientes, puesto que hasta el jefe de la bancada del Frente para la Victoria del Senado de la Nación, Miguel Ángel Pichetto, se expresó con franca firmeza sobre la seriedad del planteo parlamentario que será analizado por la Comisión de Asuntos Constitucionales.
El Intendente de la Capital eligió por ahora un perfil sosegado, algo que pocos entienden tratándose de quien pretende ir por el Gobierno de la Provincia en 2013, más aún si se tiene en cuenta que enfrente está uno de los animales políticos más avezados de la historia correntina, Ricardo Colombi.
Estos detalles parecen no importarle al delfín del kirchnerismo. Y ante el achaque radical sobre su supuesta intromisión en el proyecto intervencionista sólo optó por responder que "no son cuestiones de ahora, pretenden hacerme cargo de los problemas de otras gestiones, cuando yo ingresé desde hace tres años".




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