El ministro se presentó ante la Justicia para que determine quién se quedó con 90 mil pesos del Centro de Congresos.
El ilícito fue descubierto por la Contaduría General de la Provincia, que determinó que se habían emitido recibos oficiales por el alquiler del Centro de Congresos y Exposiciones pero no se encontraron los registros de depósitos de algunos de los fondos en el Banco de la Nación Argentina.
"La Contaduría, al advertir las irregularidades, nos pidió explicaciones y ordené una auditoría en nuestra Contaduría por todo 2011 comprobándose el faltante y, ante la presunción de un posible delit,o me presente ante la Fiscalía de Estado y efectué la denuncia ante la fiscal de Delitos Complejos pidiendo que se investigara sin mencionar a presuntos responsables, ya que no hay elementos para acusar a nadie", aclaró Espina.
El funcionario sin embargo presume que las irregularidades también podrían haberse cometido en 2012, aunque insistió que no tiene elementos, agregando que la documentación contable de 2012 está en manos del Tribunal de Cuentas.
Luego de la denuncia formulada por el ministro, la fiscal Ríos se hizo presente en el Centro de Congresos y Exposiciones y en la sede del Ministerio de Turismo, en donde con sus colaboradores secuestró documentación con el fin de iniciar la investigación necesaria para esclarecer el presunto delito.
Los montos que se cobran por el alquiler de las distintas salas del Centro de Congresos y Exposiciones y de otras dependencias del Ministerio de Turismo se fijan cada año en la ley Impositiva provincial. En este caso el monto de lo facturado oficialmente y que no figura como ingresado al Banco de la Nación Argentina, es importante, según estimaron funcionarios del área.
En 2011 hubo dos responsables del Centro de Congresos y Exposiciones : Federico Vázquez Novoa y Marcelo Quercetti. Pero fuentes vinculadas al ministerio despegaron a estos funcionarios y apuntaron contra algún empleado del área.
Comentá la nota