Juan Schiaretti no se muestra en público, pero mantiene reuniones regulares con dirigentes peronistas de la ciudad de Córdoba.
Algunas versiones también indican que el exgobernador de Córdoba viaja seguido a la Capital Federal para entrevistarse con miembros del peronismo nacional.
El exgobernador se mantiene como el más seguro candidato a encabezar la boleta del Partido Justicialista de Córdoba, en las elecciones de octubre próximo.
Sin embargo, en la última reunión que mantuvo con sus hombres más cercanos, Schiaretti les pidió que no acepten ningún cargo en el Gobierno provincial.
Una fuente schiarettista aseguró que el exgobernador está convencido de que José Manuel de la Sota producirá un recambio en su gabinete en el futuro cercano para abrir su gestión a otras corrientes internas del peronismo, buscando la unidad del mismo, de cara a las elecciones legislativas.
Pero todo indica que Schiaretti no quiere mezclar a sus dirigentes de confianza en la gestión delasotista. “No se trata de diferencias o de mezquindad política. ‘El Gringo’ (por Schiaretti) siempre sostuvo que se debe gobernar con gente de confianza”.
Esta definición no coincide plenamente con lo que hizo Schiaretti en su mandato, cuando conformó su gabinete con varios dirigentes que provenían de la gestión delasotista previa, como Ángel Mario Elettore (Finanzas); Jorge Córdoba (fiscal de Estado); Juan Carlos Massei (Desarrollo Social); Carlos Caserio (Gobierno) y Oscar González (Salud), entre otros.
Rumores de cambios
Ningún funcionario delasotista lo admite, pero en el peronismo aseguran que es “inminente” una renovación del gabinete provincial, pensando en las próximas elecciones legislativas. De la Sota solía modificar su equipo de colaboradores antes de su discurso del 1º de febrero en la Unicameral, para inaugurar el período ordinario de sesiones legislativo. Pero esta vez todo parece indicar que los cambios no se producirían tan pronto. “Si no es ahora, será en marzo, pero De la Sota tocará algunas piezas”, indicó un dirigente peronista capitalino, que hoy no tiene lugar en la gestión delasotista. Los rumores involucran los posibles alejamientos de los ministros Walter Grahovac (Educación); Graciela Chayep (Justicia) y Hugo Testa (Infraestructura), entre otros. En todos los casos sería por motivos personales, porque los funcionarios creen que ya cumplieron su ciclo en el Gobierno. De la Sota aprovecharía esta situación para darles cabida a otros sectores internos, buscando la unidad del PJ para afrontar las elecciones. Al decano de Medicina, Gustavo Irico, se lo menciona con insistencia como futuro ministro delasotista, probablemente en Educación. También se dice que el intendente de San Francisco, Martín Llaryora, sería tentado para escalar a un cargo provincial. Lo mismo ocurriría con Eduardo Accastello o algún dirigente de su confianza que recalaría en la gestión delasotista. Todo, detrás de objetivo de encolumnar a estos intendentes detrás de los candidatos a diputados del PJ provincial.
Todo planificado
El jueves, con la presencia de Carlos “la Mona” Jiménez, el Carnaval Cuartetero tuvo su noche de mayor convocatoria. Durante la actuación del cuartetero más famoso, en el palco de autoridades, que se parecía mucho a un pub gigante, una funcionaria provincial de segunda línea le comentó a otra mujer que estaba a su lado: “Ahora ‘la Mona’ hablará con el gober (por De la Sota) y después cantará el Beso a Beso”.
La interlocutora la miró: “¿Cómo sabés eso?”. “Está todo planificado. No queremos que nos pase con ‘la Mona’ lo que nos sucedió en Río Cuarto. Aunque con Carlitos nunca se sabe”, dijo la funcionaria, sin saber que el diálogo era escuchado por un periodista. La referencia fue para la situación que De la Sota vivió en el Imperio del Sur, cuando en plena campaña electoral por las elecciones municipales, “la Mona” elogió al candidato a intendente delasotista, durante un festival de música popular organizado por la Provincia, en el que el músico la preguntó al postulante: “¿Cómo te llamas vos, master?” Esto generó duras críticas de la oposición al mandatario provincial. En aquel momento los propios funcionarios provinciales admitieron que ese hecho benefició al candidato radical, el actual intendente Juan Jure, que terminó ganando los comicios municipales.
Inauguración y polémica
Esta tarde se producirá en Leones un amplio desembarco de funcionarios nacionales. Será para inaugurar la sede local de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses). Comprometieron su presencia el vicepresidente Amado Boudou; el titular de la Anses, Diego Bossio; el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; y los ministros Juan Manzur (Salud) y Alberto Sileoni (Educación). También arribaría el diputado nacional y referente de La Cámpora, Andrés Larroque.
Todos estos dirigentes son amigos del diputado nacional Fabián Francioni, uno de los referentes K en Córdoba. Pero, además, la presidencia de la Anses de Leones está en manos de Marcela Torregiani, esposa de Francioni. En realidad, esa delegación ya está funcionando desde noviembre pasado. Cuando se conoció el nombramiento de la esposa de Francioni estalló una polémica en el kirchnerismo cordobés: varios dirigentes se molestaron y se alejaron políticamente del diputado nacional, quien justificó la designación de su mujer invocando un supuesto pedido de la propia Cristina Fernández.
Avilés aprovechó la oportunidad
El intendente de Villa Carlos Paz, Esteban Avilés, se sacó fotos con el jefe de Gabinete de la Provincia, Oscar González, quien representó al Gobierno provincial en el parque cerrado del Dakar instalado en la costanera de la villa serrana. Avilés también aprovechó la presencia del funcionario mientras degustaba una copa de champán para plantearle algunos reclamos sobre la coparticipación impositiva.
El joven intendente reconoció que hay una buena relación con la Provincia y resaltó que la llegada del nuevo jefe de Policía, Ramón Frías, permitirá mejorar la seguridad en la villa, castigada en los últimos tiempos por la delincuencia. Avilés estaba exultante por el paso del Dakar por la villa serrana, sobre todo por la difusión televisiva mundial que tuvo Villa Carlos Paz por 24 horas. González y Avilés fueron los únicos políticos que estuvieron en el vivac del Dakar en Villa Carlos Paz, al que no asistió ningún funcionario nacional. En Salta, por caso, concurrió el secretario de Turismo de la Nación. Oscar Meyer.
Uno del palo
En los últimos días, al menos tres dirigentes K cordobeses viajaron a Buenos Aires para reunirse con funcionarios nacionales. La conclusión a la que llegaron los visitantes mediterráneos es que en la Casa Rosada están convencidos de que si la presidenta Cristina Fernández mantiene un nivel de intención de votos en alrededor del 40 por ciento, intentará imponer un candidato presidencial “del palo” para las elecciones presidenciales.
Esto teniendo en cuenta que hasta los cristinistas más fanáticos, en privado, descartan la posibilidad de modificar la Constitución Nacional para permitir la re-reelección de Cristina. “Más allá de que hoy está adentro, en el Gobierno no lo consideran a (Daniel) Scioli como propio. Si Cristina puede, hará la gran Lula (por el presidente brasileño), que impuso a Dilma (Rousseff) como candidata”, aseguró un dirigente del Frente para la Victoria de Córdoba. El tema es que hoy no aparece ningún funcionario cristinista como potencial postulante. El vicepresidente Amado Boudou (foto), quien había sido elegido por la Presidenta, hoy es un funcionario con muy alta imagen negativa.
Un peronista para los K
Con el arranque del año electoral, también se agitaron las aguas en la interna del kirchnerismo cordobés. El nombre que sigue sonando con fuerza para encabezar la boleta del Frente para la Victoria es el de Carolina Scotto, rectora de la Universidad Nacional de Córdoba. Sin embargo, entre los kirchneristas locales hay una corriente que considera que el primer candidato del Gobierno nacional en Córdoba debería ser un peronista. Estos dirigentes argumentan que Scotto tiene predicamento en el sector juvenil y el ámbito universitario, pero que su candidatura no afectaría la cosecha de votos entre los sectores peronistas que lidera el gobernador De la Sota. “Según las encuestas que manejamos, Scotto le sacaría más votos al Frente Cívico que al delasotismo.
Si no va un peronista, podemos sacar menos votos que los que esperan en la Casa Rosada”, argumentó un K del interior. Los peronistas a los que apuntan y figuran en una lista que tiene el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, son: Eduardo Accastello, hoy alejado de los K; el intendente de San Francisco, Martín Llaryora, y el intendente de Villa del Totoral, Ernesto “Tatu” Bernabey. De todas formas, a la última palabra por las candidaturas en todas las provincias, la tendrá la presidenta Cristina Fernández. Y se sabe que la jefa del Estado tiene debilidad por la rectora de la UNC.
Óptica francesa
Un ejecutivo francés, responsable de una de las empresas aseguradoras de toda la prueba del Dakar, comentaba, en la carpa destinada a invitados, que desde Francia ven a la inflación como el principal problema que afronta Cristina Fernández. Mientras degustaba una copa de vino blanco, el francés, que hablaba un buen español y prefirió no dar su nombre, advertía que en Francia, pese a la grave crisis que atraviesa la Unión Europea, la inflación llega casi a un cinco por ciento. Pero se asombraba de que Argentina pudiera vivir con una inflación del 25 por ciento. El hombre decía que desde el país galo creen que otro de los problemas que afecta al país es la corrupción en el Gobierno.
Lanzan la Juan Domingo en Córdoba
Aunque sus operadores hace varios meses se reúnen con dirigentes cordobeses y visitan esta provincia, el próximo 1° de febrero, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, lanzará en la ciudad de Córdoba la agrupación Juan Domingo.
El mandatario bonaerense no estará en el acto, pero sí se llegarán a la provincia varios de sus hombres más cercanos, como Baldomero “Cacho” Álvarez y Eduardo Camaño, entre los más conocidos.
El peronista capitalino Diego Hak es el responsable de la organización de este primer desembarco formal del sciolismo en la Capital. No se descarta que dirigentes locales como Olga Riutort y el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, se sumen al evento político, que se realizará en un hotel de la avenida General Paz, casi en esquina con La Rioja.
Algunas versiones indican que el gobernador bonaerense podría venir a Villa María para participar del Festival Nacional de Peñas que organiza la gestión de Accastello, quien en los últimos días elogió a Scioli.
El villamariense fue el referente K en Córdoba, mientras Néstor Kirchner vivió. Hoy Accastello se muestra alejado del Gobierno nacional, aunque dice pertenecer al proyecto político nacional. Un argumento muy parecido al de Scioli: se dice K, pero cuando puede marca diferencias con el Gobierno nacional.
Discrepancias radicales
La semana pasada estuvieron integrantes de la conducción nacional del radicalismo en Córdoba. Fueron agasajados con un almuerzo en el que estaban diferentes dirigentes locales de la Unión Cívica Radical. En un momento, el exdiputado nacional Antonio María Hernández reflexionó sobre el Carnaval Cuartetero y dijo: “De la Sota hace con esto lo mismo que los Kirchner con Fútbol de Primera. Gasta una fortuna sólo para promocionar su figura”.
Dos sillas más allá estaba el viceintendente a cargo del Ejecutivo de la ciudad de Córdoba, Marcelo Cossar, que unas horas antes había estado con el gobernador entregándole el decreto en el que la Municipalidad declaraba al Carnaval de interés municipal.
El mismo Cossar bailó al lado de De la Sota, un par de noches después, en el palco oficial montado en las afueras del estadio Mario Kempes.
Celosos
Como muchos otros políticos, el santafesino Hermes Binner y Luis Juez visitaron el Festival de Doma y Folklore de Jesús María, con la intención de mostrarse juntos, en el inicio de un año electoral decisivo. Hasta se dieron unos minutos a solas, para empezar a charlar sobre la estrategia electoral del FAP (Frente Amplio Progresista). Pero donde no parece funcionar del todo bien esa sociedad política es en las segundas líneas, particularmente por el lado de los socialistas. Para ellos, “la” figura del espacio es Binner y no Juez, al que retacearon en cuanto pudieron figuración pública a la hora de fotografiar la recorrida de ambos por Jesús María.
Incógnita
En el campamento juecista el armado local de la lista de candidatos a diputados nacionales es todo un acertijo. La posibilidad de que el jesusmariense Marcelino Gatica encabece la nómina estaría absolutamente devaluada, a partir de que mide poco en las encuestas. Y el propio Luis Juez no está para nada convencido de bajar él mismo de su cargo de senador para poner “toda la carne en la parrilla”. Sus dudas obedecerían a dos motivos: que no se puede dimensionar el costo que pagaría por dejar un cargo legislativo por otro; y, además, que tampoco su involucramiento personal en la contienda le asegura nada al Frente Amplio Progresista (FAP) en términos de cosecha de votos.


























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