Con paciencia los pasajeros del transporte de mediana y larga distancia esperaron ayer en la terminal de Comodoro Rivadavia que se reanudaran los servicios, por la adhesión de la totalidad de los choferes al paro por tiempo indeterminado que se había iniciado a las 22 del miércoles.
Después que el Ministerio de Trabajo de la Nación determinara en la tarde de ayer que el aumento salarial obtenido por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) tendrá “carácter remunerativo” y será retroactivo a enero último, ese gremio levantó el paro general que había iniciado la noche del miércoles en los servicios de mediana y larga distancia, lo que mantenía varados a miles de pasajeros en terminales de todo el país, incluida la de Comodoro Rivadavia.
A media mañana, cuando el paro generaba serios trastornos para los viajeros que permanecían rehenes de la situación en las terminales, el dirigente sindical de la UTA en Comodoro Rivadavia, Alfredo Rigoni, confirmaba que el acatamiento a la medida alcanzaba el 100 por ciento de adhesión de los trabajadores de las empresas de transporte.
Por esa razón, en la terminal comodorense se contabilizaban unas 200 personas, la mayoría de las cuales, ante la falta de respuestas de las empresas para brindarle alojamiento, debieron pasar la noche en el lugar. Muchos de los pasajeros se quejaron por la larga espera y el carácter sorpresivo de la medida de fuerza, justo en pleno período de vacaciones de invierno. También había casos de personas que necesitaban viajar en forma puntual a Buenos Aires por controles médicos.
En ese contexto, personal del municipio se hizo presente en la estación acompañado por el viceintendente, Carlos Linares, quien indicó que se resolvió instrumentar medidas para atender a las personas que aguardaban continuar viaje. Allí también hizo frente a los cuestionamientos sobre el estado de las instalaciones que ya dan muestra de precariedad ante el incremento de la demanda de servicios.
TRANQUILOS
Héctor Cercós, director de la Terminal de Omnibus de Comodoro Rivadavia, indicó que si bien los pasajeros demostraron su malestar con la medida, los planteos se realizaron en un marco de “tranquilidad” y sostuvo que apenas supo sobre la realización de la medida de fuerza, la noche del miércoles, ordenó la apertura de la cafetería a las 4 de la mañana, para que la gente pudiera alimentarse.
Cerca de las 10 de la mañana se contabilizaban nueve unidades detenidas en la playa de estacionamiento de la terminal, ubicada en la zona céntrica de la ciudad, un panorama que cambió a media tarde, cuando después que la UTA levantara el paro, comenzó a reanudarse el servicio.

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