Estiman que la caída podría oscilar entre el 5 y el 10 por ciento respecto a lo que se recolectó en la campaña 2011.
Así lo indican los pronósticos presentados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura, que presentó un panorama similar para el escenario provincial.
La información fue confirmada por el presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina, Lorenzo Capece, que estimó que según los análisis que se están realizando la disminución de uva oscilaría entre el 5 y el 10 por ciento respecto a lo que se recolectó el año pasado.
Según Capecce la variedad Torrontés, emblema de producción vitícola riojana, será donde más se sentirá la merma de materia prima, en tanto que en uvas tintas el panorama es más alentador.
El componente sanitario sería el único aliciente para los productores que ven con satisfacción el estado fitosanitario de las plantaciones que hasta ahora no han registrado ninguna alteración.
El diagnóstico de una cosecha menor a la del año anterior, se suma a un panorama complicado del sector que está exigiendo la intervención de las autoridades provinciales ante el Gobierno nacional para la instrumentación de medidas tendientes a oxigenar la coyuntura.
Respecto al comercio exterior, el sector no es ajeno a una situación que afecta a otros componentes de la economía nacional, aunque el mayor inconveniente está en la importación de los vinos blancos.
También el tipo de cambio, es otro de los escollos ya que según los productores “los costos de producción no acompañan la evolución del dólar”.
Pero Capece es optimista en los resultados finales y por eso cree que es necesario avanzar en el diálogo con el Gobierno para tratar de que la situación actual no ponga en riesgo la actividad del sector.
Precisamente entre los temas a conversar, están los recursos para la levantar la cosecha 2012 para la cual los productores vitivinícolas requerirán una reunión con las autoridades provinciales ya que la fecha fijada para el lanzamiento formal de la vendimia será el 15 de febrero.
En cuanto a la mano de obra necesaria para levantar la cosecha, los productores vitivinícolas creen que hay una buena predisposición de la gente para sumarse a la faena, aunque encuentran algunos inconvenientes respecto a las residencias para albergar a los cosecheros, cuestión que deberán dirimir con las autoridades laborales.
Por el trabajo en blanco
El Gobierno de la provincia de Mendoza firmó un convenio de Corresponsabilidad Gremial con la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA), el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y las entidades representativas de la producción vitivinícola de la Provincia, cuyo fin es facilitar el acceso a los diferentes subsistemas de seguridad social, reemplazando el pago mensual de aportes y contribuciones por un pago diferido. Cada convenio fijará el eslabón de la cadena productiva en que se efectuará la retención correspondiente.
Este convenio es un beneficio para quien contrata, que paga menos en contribuciones patronales pero no afecta el sueldo ni los beneficios laborales del trabajador. De esta manera se alienta la contratación en blanco de los trabajadores del sector vitivinícola, permitiendo mayor trabajo registrado y el acceso de los trabajadores a los subsistemas de seguridad social, como cobertura de riesgo de trabajo, asignaciones familiares, jubilación y obra social.
Además es una herramienta de gran utilidad para la eliminación del trabajo infantil.
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