Gualeguaychú tiene varias escuelas y ONG que atienden a las personas con discapacidades. También el espacio público comienza a prestarles atención a quienes conviven con su movilidad reducida. A principios de año se presentó un borrador a los concejales para que éstos elaboren la ordenanza de accesibilidad integral.
“Esto lo armamos -dijo Nicolai exhibiendo el voluminoso ejemplar que fue recibido por los concejales como borrador de la futura ordenanza, por la minuciosidad con la que está hecho- y lo presentamos al Concejo Deliberante en enero de este año. Es tan ambicioso y completo, (aquí destacó el trabajo hecho por Toly Obispo, referente de ELPLAM) que el Concejo nos pidió tratarlo por partes”.
Esta ordenanza, de aprobarse, contemplará todo lo atinente a accesibilidad en alojamientos turísticos, actividades culturales, educativas, la práctica de deportes, lugares de esparcimiento, la profesión de cultos, atención de la salud, el acceso al comercio, al lugar de trabajo, a la administración pública, al transporte y circulaciones urbanas.
“De aprobarse este texto, que siendo un borrador ya ha sido aceptado como un anteproyecto por su amplitud, porque incluye hasta el estacionamiento -dijo Nicolai- se trabajará aquí como en Paraná, a donde llevaron este mismo trabajo luego de conocerlo”. Agregó que los concejales se comprometieron a comenzar por las veredas, “el problema más grande de la ciudad en cuanto a accesibilidad”.
En este punto EL ARGENTINO preguntó ¿estamos bien en materia de accesibilidad, sobre la que se habla desde hace un tiempo? y el funcionario dijo “hay rampas hechas por ELPLAM, se han corregido las que se hicieron antes y no quedaron bien, hay un circuito que va de la Escuela Normal a Santa Rita, pasando por la plaza San Martín, donde hay un sector en el que los asistentes al Centro de Crecimiento personal y social hacen ejercicios, también hay accesos a centros médicos, a lo que se suman las rampas que están haciendo los rotarios (para eso ofrecen a la venta su locro solidario) de Chalup a Avenida Rocamora; están las plazas inclusivas y también -agregó- hay un proyecto de una cooperativa de trabajo para hacer rampas que en principio iban a ser hechas sobre calle Urquiza pero al encontrarse con el trabajo de Rotary, decidieron construirlas sobre Avenida Rocamora”.
Aún así -marcó EL ARGENTINO- hace unos días hubo una protesta de familiares de personas con la movilidad reducida, lo que Nicolai respondió afirmando “quizá resulta lento nuestro trabajo, pero yo, que hace años estoy en el tema (en su calidad de docente y su trabajo con chicos de capacidades diferentes) sé que desde la gestión de Marisa Romano se ha empezado a agilizar esta cuestión. Todas las construcciones nuevas, así como las nuevas escuelas y las reparaciones de establecimientos escolares se hacen con accesibilidad. También tendrán que respetar estas pautas todas las veredas nuevas, que deberán tener una sola línea”.
Volviendo a lo que sí se ha hecho, Nicolai agregó que este verano, las dos playas públicas certificaron la accesibilidad.
Finalmente, reflexionó “esto es como cuando se empuja algo muy pesado: cuesta al principio y una persona sola no puede. Hay que romper esa inercia, superarla. Hoy esto se está moviendo, porque somos muchos los que estamos empujando. Que las playas públicas sean accesibles, que los menúes de restaurantes se presenten en Braille, que tengamos la ordenanza que prioriza a las personas con movilidad reducida en los espectáculos públicos (“y en esto, Gualeguaychú fue pionera”, remarcó) es un indicador de que estamos en un momento en que todos empujamos para el mismo lado: acaba de elegirse la accesibilidad para trabajarla en el programa Compromiso Gualeguaychú, coordinado por Nerina Ross”, de lo que se desprende que en poco tiempo serán muchos más los que empujarán hacia el mismo lado.
Con la ordenanza en vigencia, las cosas irán mejorando. Por eso es necesario su tratamiento, debate y puesta en vigencia.
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