Aunque con menor incidencia que años anteriores, para el toxicólogo Ricardo Fernández el sector continúa con secuelas de la constante exposición negativa.
Es que está previsto que hoy se escuchen en la Cámara Primera del Crimen alrededor de 8 testimonios, cuatro de ellos citados a última hora por pedido de la fiscalía y la defensa. En tanto, ayer se escucharon otros cuatro testigos ya previstos con anterioridad.
Contaminación vigente
Uno de los testimonios que había despertado mucho interés era el toxicólogo Ricardo Fernández, médico del Hospital Infantil que participó en los estudios de 2005 y 2010 realizados en niños del barrio afectado por las fumigaciones.
«Ituzaingó sigue siendo un barrio contaminado hoy, aunque con menor incidencia», puntualizó el doctor Fernández en el cierre de su declaración ante una pregunta del fiscal Marcelo Novillo Corvalán.
A lo largo de una hora y media, el facultativo abordó los estudios científicos realizados en niños de 4 a 14 años de edad, en los cuales se hallaron hasta seis agroquímicos en sangre.
Hexaclorociclohexano (HCH) es un plaguicida prohibido por el Convenio de Rotterdam, en todas sus formulaciones y usos por ser peligroso para la salud humana y el medio ambiente. Es el que más aparece en la sangre de los niños.
Sin embargo, aclaró que esa presencia no implica enfermedad ni que vayan a ser proclives a las mismas.
Agregó que en el análisis, tanto en el año 2005 como 2010, entre las sustancias halladas en sangre apareció el endosulfan.
Pero llamó la atención lo comentado por Fernández que en base a distintas pautas de trabajo preventivo, el agroquímico no aparece en los mismos niños en un estudio llevado a cabo en 2007. Y otro punto es que en el último año, en los mismos niveles, aparece en niños de barrio Ituzaingó Anexo y otros barrios de la ciudad.
Al respecto del último estudio de los biomarcadores, realizados sobre más de un centenar de niños de los que el 80 por ciento tienen agroquímicos en sangre pero a niveles menores, Fernández comentó que aún resta completar el análisis del suelo. Al respecto, recién este año se tomó una treintena de muestras del suelo del barrio en distintos sectores y niveles de profundidad que serán investigados.
Finalmente, el toxicólogo sostuvo que «existe una incertidumbre sobre los efectos» de los agroquímicos.
La deriva
La derivación de los agroquímicos fue el temario que dió inicio a la penúltima jornada de testigos en el debate que tiene como acusados a los productores Francisco Parra y Jorge Gabrielli, y el aeroaplicador Edgardo Pancello.
El ingeniero químico Marcos Tomasoni habló sobre los tres factores trascendentes a la hora de la aplicación, entre los que recalcó las condiciones climáticas y la volatilización de los productos aplicados.
Durante su testimonio hizo referencia a un estudio realizado por la cátedra de la carrera de Biología de la Universidad Nacional de Córdoba, en el que se analizó la última década y se conformó una rosa de los vientos con el que se estableció que la deriva, en una supuesta fumigación en los campos aledaños, tendría una penetración de 700 metros sobre barrio Ituzaingó Anexo.
El relevamientyo fue presentado en junio pasado en un congreso sobre ecología en Buenos Aires.
Último día
Para hoy se espera el paso de ocho testimonios por el estrado de la Cámara Primera del Crimen, que comenzará alrededor de las 10.
Ayer, a pedido del fiscal Novillo Corvalán y el defensor de Parra, Martín Aráoz, se sumarán cuatro testigos a un número similar ya previsto con anterioridad.
La mayoría se trata de vecinos que viven en una franja entre el barrio y los campos fumigados.

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