De espaldas a los problemas reales

De espaldas a los problemas reales
El jueves pasado, la presidenta Cristina Kirchner convocó al Congreso nacional a “sesiones extraordinarias” para debatir, entre otros, un proyecto de ley “sobre prevención y sanción de la trata de personas y asistencia a sus víctimas”.
La mediatización del caso que conmovió a la nación y al mundo por la historia que acompaña un hecho que es moneda corriente en el país, (con matices diferenciados según la provincia) hizo que la oportunidad política una vez más fuera utilizada para ganar simpatía social antes que ser determinante para solucionar un problema que sumerge a la desventaja a las víctimas por la reconocida protección con la que cuentan los victimarios por parte de funcionarios y policías.

Cristina Fernández convocó al Parlamento para sesionar en forma extraordinaria antes de fin de año, incluyendo entre los temas prioritarios la modificación de la Ley de Trata de personas, un tema que la misma primera mandataria “durmió” durante un año completo luego de que en agosto del año pasado el Senado le diera media sanción al proyecto que contemplaba ampliar las condenas para los delitos de explotación sexual.

Con la convicción de que “lo que se oculta o no se habla no existe”, el gobierno provincial tomó nota del discurso oficial que baja de la Casa Rosada y cuando un hecho delictivo causa conmoción (remota, por cierto en una sociedad formoseña caracterizada por la paciencia), los pocos funcionarios de segunda o tercera línea que se animan a hablar en privado reafirman que la inseguridad “es solo una sensación social”.

Los aberrantes casos de delitos que tienen como principales actores a menores de edad se repiten cada vez más con mayor frecuencia no solo en la ciudad capital, sino también en el interior, provocando una preocupación extra entre los vecinos “bien nacidos”, quienes ven con impotencia como un menor mata y a las pocas horas es restituido a sus hogares por la protección legal que empuja a los jueces a entregarlos y “sacarse el problema de encima”.

Como un paralelo con el caso de Marita Verón en Tucumán trasladable a otro sector, mientras la delincuencia juvenil no se detiene en Formosa, desde el poder político hay expresas órdenes de “no abrir el debate” y dar curso a una discusión seria sobre la problemática.

Como caso testigo vale el siguiente dato: El diputado provincial oficialista Adrián Bogado presentó hace varios meses un proyecto en la Legislatura orientado sancionar con prisión preventiva a los menores delincuentes, buscando eliminar la figura que impide a la Justicia tomar dicha medida y respondiendo a uno de los mayores reclamos sociales del último tiempo que rechazan la posibilidad que a los pocos minutos de haber delinquidos los jóvenes ladrones o victimarios se escuden en la actual legislación de protección al menor.

La preocupación social aparentemente no se condice con los tiempos de los políticos locales, ya que desde el mismo oficialismo se dio la orden de “obviar” el proyecto del hijo del vicegobernador apenas éste se filtró a la prensa y tomó estado público, aún cuando dentro del mismo gobierno las entidades que se ven involucrados a lidiar con estas cuestiones admiten la necesidad de adecuar las leyes a los tiempos actuales.

No son pocos los funcionarios de primera y segunda línea dentro de la Policía, el Ministerio de la Comunidad y la propia justicia que reclaman en voz baja un “urgente” cambio legal que les permita ampliar el margen de acción y prevención de este flagelo.

Mirando al compañero

Pero todos los indicios dan cuenta que en este último mes quienes dependen de la decisión de Insfrán para ocupar el cargo están “ajenos” a los problemas cotidianos que soporta gran parte de la sociedad, desoyendo el consejo del mandatario de mirar al frente y no a sus propios compañeros para empujarlo y hacerlo caer en desgracia. “En realidad están en la misma de siempre: cada uno cuidando sus intereses particulares”, asegura un funcionario que acompaña desde la primera hora al lagunense y está entre las principales consideraciones de aquel pese a ocupar cargos de menor rango.

Es que con el cierre del año, la mitad de los burócratas que pertenecen al gabinete provincial más que pensar en las vacaciones están pendientes que los confirmen en los cargos para contar con un nuevo período y “asegurar el conchabo”. Insfrán no es de cambiar funcionarios, menos aún aquellos que no conforman la mesa chica, y sus puestos son considerados sin poder de decisión.

La interna llega a tal extremo que cualquier instrumento es válido para sacar del camino a los posibles nuevos competidores que tengan intenciones de ocupar su lugar. Hasta los propios aliados son carne de cañón a cambio de atornillarse en los cómodos sillones que ofrecen las confortables oficinas públicas, además de tener asegurados un buen sueldo mas cuantiosos “gastos protocolares”.

Cuidar los sillones

En ese ruedo, las versiones circulantes sobre renuncias y cambios de funcionarios por estas horas son las precocidades que más se manifiestan en el edificio de la calle Belgrano.

Hace un mes, un funcionarios que pertenece al círculo íntimo del gobernador confirmó a este medio, bajo juramento de no mencionarlo, que el titular de la cartera de Desarrollo Humano había presentado nuevamente su renuncia al cargo, algo que hasta ahora no sucedió pese a que “llamativamente” su antecesor en el cargo, Aníbal Gómez, reapareció en eventos oficiales entrando a paso firme y con un grupo nutrido de seguidores a la cena anual por el Día del Médico, ante el asombro de muchos y el fastidio del ex médico personal del gobernador, que durante toda la velada no pudo disimular la bronca por la “desagradable sorpresa”, hecho que se multiplicó a los pocos días cuando en el Operativo Solidario del Bº 2 de Abril el oriundo de Tres Lagunas recibió el abrazo que muchos anhelan y pocos reciben por parte del gobernador durante una caminata que los tuvo de protagonista casi cien metros ante la atónita mirada de los presentes que “no entendían nada”.

Este viernes, fue un medio de declarada afinidad política con el gobierno provincial el que publicó sobre cambios en la cartera de Gobierno, Justicia y Trabajo. Apenas difundida la noticia por la “red de redes”, desde uno de los pisos con mayor peso político tiraron por la borda la idea: “Debe ser una jugada política de algún sector porque el gobernador no confirmó nada hasta hoy (por el mediodía del sábado) y ya se sabe que acá todos juegan para un lado u otro”, aseguró el ministro consultado, calificando de “rumor intencionado” el difundido por el medio de prensa en el cual los funcionarios se sienten “como en su casa” y no se “asustan” cuando se les requiere entrevista donde pueden expresar las bondades “del Modelo” sin preguntas incómodas.

Se confirme en las próximas horas o no este u otro reemplazo, a los formoseños solo les interesa, cuidar su trabajo, cuando lo tiene, luchar contra la inflación que carcome sus bajos salarios, y tratar que en estas fiestas este reunido junto a su familia.

Los funcionarios, en cambio, saben que no hay que cambiar nada, para que nada cambie.

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