El gobierno conservador de Mariano Rajoy elevará el costo de la matrícula en los establecimientos públicos y cerrará cursos en las escuelas para agrupar a más estudiantes con menor cantidad de maestros y profesores.
El gobierno aprobó la semana pasada un presupuesto con un recorte de 37 mil millones de euros, el ajuste más grande de la historia de España, que según el presidente Mariano Rajoy es indispensable para sanear las finanzas españolas. El presupuesto contemplaba un recorte en Educación de 3400 milones de euros. Pero el ajuste no tuvo el efecto esperado y no calmó las presiones de los mercados especulativos. Por eso, Rajoy anunció días después un nuevo recorte por otros 10 mil millones de euros, incluyendo 3000 más en Educación.
Para ahorrar estos 3000 millones adicionales, el ministro de Educación, José Ignacio Wert, dijo ayer que será necesario elevar de un 10 a un 20% el número de alumnos por aula en las escuelas primarias y secundarias, lo que significa cerrar cursos, e imponer a los maestros un mínimo de 25 horas lectivas en primaria y 20 en secundaria (hasta ahora era un máximo de 25 en primaria y 21 en secundaria). El gobierno anunció también que dejará de ser obligatorio contratar a suplentes para remplazar a docentes que falten menos de diez días por año y ofrecer dos modalidades de Bachillerato (Ciencia y Artes) como hasta ahora. Además se congelarán o eliminarán complementos salariales especiales para los docentes.
Pero el gran golpe que se tenía reservado el gobierno es un aumento de las tasas universitarias a pagar por el alumno. Actualmente, los estudiantes de la mayoría de las universidades públicas pagan, en promedio, el 16% del costo y el Estado sufraga el 84% restante. Ahora, el gobierno propone a las autonomías que los alumnos paguen hasta un 25% en la primera matrícula y el Estado, un 75%, lo que representa en el costo un 66% de aumento.
Ese porcentaje es por la matrícula inicial, puesto que los repetidores (de curso o de asignatura) deberán pagar más: la banda se ampliará entre un 30 y un 40% para la segunda matrícula, entre un 65 y 75% para la tercera matrícula y entre un 90 y un 100% en la cuarta matrícula. En dinero, esto significa que los alumnos universitarios ahora pagan entre 900 y 1000 euros anuales de matrícula, entre el 15% y el 17% del costo del curso, que asciende a unos 6000 euros. Con el incremento, su aporte ascendería a unos 1500 euros anuales de cuota máxima, lo que implica subir su aporte hasta cubrir una cuarta parte.<

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