El gobierno de Zapatero afirmó que les dará todo su apoyo y el mejor estatus migratorio posible
Ubicados a decenas de kilómetros unos de otros y sin poder acogerse al estatus de "asilados", como algunos de ellos habían imaginado antes de dejar su país, el grupo de once excarcelados y sus familiares protestaron ante las autoridades españolas y la prensa local por la supuesta intención de la administración de José Luis Rodríguez Zapatero de dispersarlos mediante su envío a diferentes puntos del país, distantes entre sí.
No obstante, y con la intención de evitar la erosión de lo que Madrid considera un "éxito diplomático", el gobierno socialista procuró desmentir rápidamente aquellas versiones.
"No es un problema de dispersión, sino de adecuada ubicación", señaló en una conferencia de prensa la vicepresidenta española, María Teresa Fernández de la Vega.
La funcionaria destacó que su gobierno se ocupa de darles la mejor atención posible a los que hasta el domingo último permanecían presos desde 2003, cuando fueron arrestados en un violento operativo policial del régimen castrista, conocido como Primavera Negra, en Cuba.
"Los estamos apoyando para que tengan una buena estancia y acogida", dijo la vicepresidenta española, quien, además, afirmó que los ex convictos deben "estar contentos de estar libres, y aquí".
Nuevo estatus
En cuanto al estatus migratorio de los disidentes, el gobierno español confirmó anoche que el próximo 28 de julio recibirán el beneficio de la protección internacional asistida. "Este es el mejor estatus posible de todos los que se pueden ofrecer a los ex prisioneros de conciencia cubanos", declaró a la prensa local el jefe de gabinete del ministerio de Asuntos Exteriores español, Agustín Santos.
El funcionario de cancillería aclaró que, pese a las objeciones presentadas por algunos de los excarcelados, el otorgamiento de esa figura migratoria "no es una propuesta", sino una "decisión unilateral" del gobierno español. "Las autoridades son las que deciden, como sucede con cualquier extranjero que está en el país, cuál es el estatus de los que están aquí", dijo tajante.
Ayer, poco después de que les fuera comunicada esta decisión a los disidentes, algunos de ellos se quejaron de que no se les reconociera su condición de perseguidos políticos. "Lo que más convendría es el refugio y el asilo, porque es lo que más corresponde a nuestra realidad", declaró Omar Rodríguez, uno de los ex detenidos que llegaron en los últimos días desde La Habana.
Pero el ministro Santos consideró que el estatus de protección internacional asistida concedido por el gobierno español "no tiene las limitaciones" del asilo político, "sobre todo en cuanto a derechos ciudadanos de expresión política y de actividad por su parte".
El funcionario también destacó que, gracias a la decisión de su gobierno de no concederles el asilo a los disidentes, sus familiares van a poder viajar "cuando lo deseen" a Cuba, aunque los excarcelados deberán solicitar un permiso especial en la embajada cubana en Madrid.
Sin embargo, en caso de que los cubanos elijan permanecer en España, todos ellos podrán obtener un permiso de residencia que los habilita para trabajar y, además, obtener la ciudadanía española en el término de dos años desde el otorgamiento de su residencia, al igual que el resto de los latinoamericanos.
Por otra parte, el Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció ayer que el cardenal cubano Jaime Ortega, uno de los artífices de la negociación con la dictadura castrista para conseguir la liberación de 52 presos cubanos, estuvo en Washington días antes de que se difundiera la noticia de su excarcelación.
De acuerdo con el diario español El País , el prelado de La Habana realizó ese viaje con la intención de informar al gobierno estadounidense sobre los avances producidos en sus gestiones con el régimen de Raúl Castro. De esta manera, el cardenal, según el periódico, habría intentado destacar el gesto de Cuba para influir en la discusión de un proyecto de ley que trata el Congreso de los Estados Unidos para levantar restricciones a la venta de alimentos y medicinas, y permitir viajes turísticos a la isla caribeña.
CONSEJO DEL DIARIO LE MONDE A LA UE
* PARIS (EFE).? El prestigioso diario francés Le Monde opinó ayer, en un editorial titulado "Apertura cubana bajo presión internacional", que la Unión Europea (UE) "no debería precipitarse" en decidir un cambio en sus relaciones con Cuba tras la liberación de disidentes ?once de los cuales ya están en España?, ya que "se corre el riesgo de que los avances [en materia de derechos humanos] se hagan esperar".


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