El presidente español señaló que su objetivo es reducir el déficit público y descartó una escalada de la tensión social.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ratificó su política de recortes ante la caída del PIB superior al 1 % y anunció que la plasmará en los presupuestos que presentará el 30 de marzo, pero descartó una escalada de la tensión social.
Rajoy anunció también que, con las nuevas proyecciones de recesión, instará a las comunidades autónomas y ayuntamientos a corregir sus presupuestos, diseñados sobre previsiones no realistas. "El objetivo va a seguir siendo reducir el déficit publico; a partir de ahí hablaremos con la Comisión Europea", pero "España cumplirá con sus objetivos de déficit público", manifestó.
Y defendió su programa de reformas estructurales porque un gobierno "serio" debe pensar en el medio y largo plazo. No obstante, asumió que las reformas serán "más duras y difíciles" de entender porque, aunque sientan las bases para el crecimiento futuro, no tendrán un efecto en el corto plazo.

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