España quiere sentarse en la mesa chica pero los bancos no la ayudan

Mientras el jefe de gobierno electo intentaba que su país formara parte del grupo de la UE con poder para bloquear el Mecanismo de Estabilidad, la Autoridad Bancaria daba señales de alerta sobre entidades hispanas.

Las pruebas de estrés a los bancos europeos revelaron la gigantesca necesidad de capital de las más grandes entidades financieras del continente. La Autoridad Bancaria Europea (EBA) dijo ayer que el rescate a implementar asciende a 114.700 millones de euros y que la mayor demanda de recapitalización corresponde a los bancos españoles (26.170 millones) e italianos (15.366). El agujero mayor, según la lista de la EBA, lo tiene el español Santander, con 15.302 millones de euros, seguido por el Bilbao Vizcaya Argentaria (6329 millones) y el Popular Español (2581 millones). En Italia, el Unicredit precisa 7974 millones y el belga Dexia 6313.

Sin adentrarse en la dramática realidad de su país, que primero necesita rescatar del desempleo a más de la quinta parte de su población económicamente activa, el líder del Partido Popular (PP) y próximo jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, se postuló ayer para jugar en la liga mayor y reivindicó para su país un rol protagónico dentro de la cadena de decisiones de la Unión Europea (UE). Reclamó que España sea uno de los países que, con Alemania, Francia e Italia, pueda bloquear el Mecanismo Europeo de Estabilidad. Pero anoche mismo obtuvo una primera respuesta, cuando trascendió que en el borrador con nuevas normas para “salvar” al euro prácticamente se le quita a España la capacidad de bloqueo pretendida.

El ránking de la EBA establece que las entidades francesas necesitan 7324 millones de euros, las de Portugal 6950 y las de Grecia 30 mil millones de euros, que no fueron desglosados entidad por entidad. Mientras, solamente los alemanes Deutsche Bank, Commerzbank, DZ Bank, Helaba, WestLB y NordLB precisan 13.100 millones para enfrentar la crisis. Según se indicó, los bancos cuentan con plazo hasta el 20 de enero para presentarles sus necesidades y sus planes de recapitalización a las respectivas autoridades nacionales. Luego, tienen tiempo hasta junio para implementarlos.

En caso de que no puedan fortalecerse por su propia cuenta antes de fines de junio de 2012, entonces deberán resolver sus emergencias con nuevas ayudas estatales, con nuevas políticas de ajuste. Con la decisión de implementar estos test adoptada en la cumbre de la UE a fines de octubre, los sectores políticos buscan recuperar la confianza de los “mercados” en la estabilidad de los bancos. Sin embargo, muchos temen que los más recientes resultados y su difusión una y otra vez postergada, redunden en mayor presión sobre los bancos. A causa del recrudecimiento de la crisis, muchas instituciones financieras tienen dificultades para acceder a fondos frescos.

Según cálculos provisorios de fines de octubre, la EBA veía una necesidad de capital adicional de solamente 106 mil millones de euros, casi 9000 millones menos de los estimados ayer. Pero en el interregno los organismos comunitarios endurecieron los criterios.<

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