Lo advirtió ayer el flamante ministro de Economía, Luis de Guindos; Rajoy anunciará el viernes los detalles de su programa de ajuste
MADRID.- La economía española tendrá un crecimiento negativo en el último trimestre de 2011 y entrará debilitada en los primeros meses de 2012, advirtió ayer el flamante ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, por lo que todo parece indicar que España sufriría una nueva recesión.
"Seguramente, en este [último] trimestre la economía española ha tenido una recaída y volvamos a una tasa de crecimiento negativa, lo cual va a determinar, lógicamente, el perfil en el cual nos adentremos en el año próximo; va a ser un perfil relativamente desacelerado", afirmó De Guindos en un acto de toma de posesión de cargos del Ministerio de Economía.
De Guindos, que en su intervención evitó emplear la palabra "recesión", señaló: "Los próximos dos trimestres, que nadie se engañe, no van a ser sencillos desde el punto de vista del crecimiento y desde el punto de vista del empleo". Y adelantó que el dato del PBI en el último trimestre de 2011 oscilará entre el -0,2% y el -0,3%. A pesar de los pronósticos negativos, el titular de Economía dijo que la desaceleración será un "acicate" para emprender las reformas y los recortes necesarios.
Si la desaceleración mencionada por el ministro para el inicio de 2012 se traduce en una contracción del producto bruto interno (PBI) en el primer trimestre, España entraría en recesión -definida técnicamente por dos trimestres consecutivos de decrecimiento-, una situación que no se registraba desde el cuarto trimestre de 2009, cuando acumuló 18 meses de contracción.
Duramente golpeada por la crisis financiera mundial y por el estallido de la burbuja inmobiliaria, la economía española entró en recesión en el último trimestre de 2008, al contraerse un 0,8%, tras haber retrocedido 0,2% en el trimestre anterior. En 2009 el país vio caer su PBI un 3,7%, y en 2010, un 0,1%.
A comienzos de 2011, España comenzó a recuperar la senda del crecimiento. El PBI subió un 0,4% en el primer trimestre, un 0,2% en el segundo y tuvo crecimiento cero en el tercer trimestre del año.
Tras haber previsto un crecimiento del 1,3% para 2011, el gobierno socialista saliente reconoció en noviembre que el año terminará probablemente con un aumento del 0,8% del PBI.
Para 2012, la previsión del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero fue del 2,3%, pero el nuevo gabinete conservador de Mariano Rajoy ya ha indicado que revisará a la baja esas previsiones.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estima que la economía española crecerá un 1,6% el año que viene, aunque la mayoría de los economistas privados rebajan esa cifra hasta 0,2%. Varios economistas ya habían previsto una vuelta de España a la recesión para fines de 2011 o inicios del 2012. Goldman Sachs y el instituto francés de estadísticas Insee calcularon un retroceso de 0,2% del PBI en el cuarto trimestre y otro tanto en los primeros tres meses de 2012.
Medidas de austeridad
El gobierno de Rajoy, que asumió el jueves pasado, tiene como principal objetivo reactivar la maltrecha economía española. Para ello, este viernes el Consejo de Ministros tomará las primeras medidas urgentes en materia presupuestaria. En su discurso de investidura de la semana pasada, Rajoy adelantó que España deberá reducir en 16.500 millones de euros su déficit público en 2012 para cumplir con el límite del 4,4% del PBI exigido por Bruselas.
Ese recorte podría ser mucho mayor si, como señalan los expertos, este año no se cumple la meta de déficit, estimada en el 6% del PBI, y se sobrepasa el 7% por la caída en la recaudación y el desfase de las cuentas de las comunidades autónomas. Cada punto porcentual de desviación supone unos 10.000 millones de euros, por lo que el ajuste podría ser casi el doble de lo previsto por el nuevo gobierno.
La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría anunció ayer que el gobierno aprobará el viernes las primeras decisiones "prioritarias e imprescindibles para salir de la crisis" mediante un decreto-ley de medidas urgentes.
El decreto incluirá la actualización de las pensiones conforme al IPC, ya anunciada por Rajoy, y no se descarta que se prorrogue un año el congelamiento de los salarios de los empleados públicos. No habrá reposición de las vacantes por jubilación o bajas en el sector público. La tijera presupuestaria se centrará casi con toda seguridad en la inversión pública, que en 2011 ya tuvo el registro más bajo de la última década. Según datos divulgados ayer, el Ministerio de Fomento cerrará el ejercicio con la menor contratación de obra pública de los últimos diez años, con un valor de unos 2800 millones de euros, muy por debajo de los 10.600 millones invertidos en 2008, el primer año de la crisis.
En cuanto a la creación de empleo, otra de las grandes prioridades del gobierno de Rajoy, el ministro de Economía desestimó cualquier esperanza de que en los próximos meses pueda verse una recuperación en el mercado laboral, en un país con una tasa de desempleo del 21,5%, la mayor de los 17 países que integran la eurozona. Para De Guindos, en los primeros meses de 2012 el desempleo podría aumentar y romper la barrera de los cinco millones de personas sin trabajo.


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