Sólo seis instituciones del país quedaron fuera de la categoría "bono basura"; sube el riesgo
MADRID.- A pesar del pedido oficial de España a la Unión Europea (UE) de un rescate financiero para su sector bancario, la calificadora de riesgo Moody's anunció ayer la rebaja de la nota de 28 bancos españoles, en una nueva jornada bursátil negra, en la que se disparó el riesgo país y se derrumbó la bolsa.
Sin dar detalles del monto requerido para sanear su sistema financiero, el gobierno de Mariano Rajoy pidió por carta al presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, la "asistencia financiera para la recapitalización de las entidades financieras que así lo requieran".
Lejos de tranquilizar a los mercados, el pedido de rescate de Madrid profundizó ayer la caída de sus índices bursátiles y financieros. La bolsa registró la segunda entre las peores caídas del año al retroceder 3,67%, y el riesgo país volvió a dispararse y subió de 480 a 520 puntos.
Pero la noticia más preocupante del día fue que Moody's anunció la rebaja de la nota de 28 bancos y dos entidades de crédito españoles. Tras la degradación de la calificación, sólo seis instituciones quedaron fuera de la categoría "bono basura", entre ellos el Sandanter (el que quedó mejor posicionado) y el BBVA.
"La rebaja de hoy [por ayer] se produce después del debilitamiento de la solvencia del gobierno español, como quedó reflejado en la revisión del pasado 13 de junio de nuestra nota a la deuda soberana española", afirmó la agencia.
Moody's detalló que los problemas de solvencia del gobierno español no sólo afectarán a su capacidad para ayudar a las entidades financieras con problemas sino que también repercutirá en el perfil crediticio de esas entidades.
La agencia justificó también la decisión al considerar que la exposición de los bancos a préstamos de bienes raíces comerciales "probablemente provocará mayores pérdidas", lo que "incrementará las probabilidades" de que terminen por necesitar más ayuda externa.
El Ministerio de Economía español no reveló ayer el monto de rescate reclamado, aunque señaló que los informes de auditorías externas y del Fondo Monetario Internacional (FMI) "se deberían tener en cuenta como punto de partida".
El gobierno español había anunciado el jueves pasado que sus bancos necesitarían 62.000 millones de euros como máximo, sobre la base de los resultados de dos auditorías realizadas por consultoras independientes, unos 22.000 millones de euros más de los que había estimado el FMI.
"Para la reunión del Eurogrupo [el 9 de julio], se sabrán los órdenes de magnitud" del rescate, dijo ayer el secretario de Estado de Economía español, Fernando Jiménez Latorre, que insistió en que "la cifra específica de las entidades ya será en septiembre".
Blindaje
Ante la evidente debilidad del sistema financiero español, golpeado por el estallido de la burbuja inmobiliaria, la eurozona había puesto a disposición de Madrid hasta 100.000 millones de euros para blindar a varios de sus bancos.
Pese a que el gobierno de Rajoy utilizó el eufemismo de "asistencia financiera", tanto los expertos como las autoridades de la UE pusieron en marcha los protocolos de seguimiento de un rescate financiero. "Haremos una evaluación exhaustiva del sector bancario", afirmó el comisario de Asuntos Económicos europeo, Olli Rehn, lo que implicará una mayor supervisión de la banca española.
Las condiciones serán impuestas a los bancos, pero la UE también espera que España cumpla sus "compromisos en el marco del procedimiento por déficit excesivo" para intentar reducir el déficit público español del 8,9% del PBI en 2011 al 5,3% este año, pese a su caída en una profunda recesión y un tasa de desempleo del 24,44%.
Minutos después de la solicitud del salvataje, Rajoy anunció también que se dispone a aprobar "pronto" nuevas medidas "difíciles" contra la crisis económica orientadas al crecimiento y a la creación de empleo.
Con el pedido de ayer, España se convirtió en el cuarto país en recibir asistencia europea tras los rescates a Grecia, Irlanda y Portugal. Chipre también presentó ayer una petición "oficial de ayuda financiera" a la zona euro (ver aparte).
Chipre solicitó ayuda
NICOSIA (EFE).- Chipre se convirtió ayer en el quinto país de la eurozona en solicitar un rescate financiero a sus socios, después de perder el acceso a los mercados hace meses y con un sector bancario muy debilitado por su exposición a la crisis griega.
El pedido de ayuda del gobierno de Dimitris Christofias se produce cinco días antes de la fecha límite establecida para recapitalizar con 1800 millones de euros el segundo banco del país, el Laiki Popular Bank.
"El propósito de la asistencia es contener los riesgos para la economía chipriota, en particular los derivados de los efectos negativos a través de su sector financiero debido a su gran exposición a la economía griega", señaló un comunicado oficial.
Los ministros de Finanzas de la eurozona harán una "pronta" evaluación de la solicitud de Chipre, señaló ayer el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.
La solicitud se produjo el mismo día en el que la agencia Fitch rebajó a "bono basura" la deuda estatal de Chipre, que el próximo domingo asume la presidencia rotatoria de la Unión Europea.

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