España intenta frenar el colapso del sector bancario

Rajoy estudia inyectar dinero público a los bancos para sanearlos

MADRID.- El creciente deterioro del sistema bancario español empujó ayer al presidente Mariano Rajoy a tomar "medidas importantes" para evitar el colapso de un sector fuertemente expuesto a las pérdidas del mercado inmobiliario.

El anuncio del plan de reforma destinado a los bancos, que será presentado este viernes, buscará fomentar a la recapitalización de las entidades más comprometidas para despejar, así, las corrosivas dudas de los mercados sobre el sistema financiero español.

La noticia sobre este programa de ayuda se produjo el mismo día en que Bankia, el cuarto banco crediticio del país y uno de los más dañados por el estallido de la "burbuja inmobiliaria", sufrió la renuncia forzada de presidente, Rodrigo Rato. El alejamiento del ex director gerente del FMI del timón de esa entidad se produjo en un ambiente convulsionado, en el que las versiones sobre una posible intervención europea de los bancos no dejaron de circular con intensidad durante toda la jornada de ayer.

Según el diario El País, Bankia y su matriz BFA necesitarían un total de hasta 10.000 millones de euros para restaurar su balance. Para remediar este problema, el gobierno consideraría aportar, junto con el Banco de España , un préstamo que tendría un interés cercano al 8%, y que ayudaría a evitar que la entidad colapse y produzca un "efecto dominó" capaz de desestabilizar a otros bancos.

A pesar de que el gobierno español se mostró reticente a inyectar dinero público en los bancos privados, fuentes oficiales citadas por la prensa española admitieron que ya se analizan este tipo de medidas intervencionistas. Se espera que el viernes se anuncie la creación de entidades similares a los llamados "bancos malos", es decir, de sociedades que agrupen activos inmobiliarios "tóxicos" de los bancos a lo largo de los próximos 10 a 15 años.

A pesar de que Rajoy reiteró que procurará "evitar" el aporte de fondos estatales para sanear la banca privada, ayer, por primera vez, reconoció que "inyectaría" dinero público en el sistema financiero español "si fuera necesario". Sin embargo, el presidente insistió en que lo más "importante" del paquete de medidas para salvar a los bancos será el objetivo de "restablecer el crédito" para dar el primer paso hacia la reactivación de la economía local. "Si no hay crédito, no hay inversión, y si no hay inversión, es evidente que no hay empleo", dijo.

Rajoy afirmó que el objetivo fundamental de su programa es que no haya dudas sobre los bancos, para que todas las entidades puedan financiarse fuera de España y, por esa vía, incrementar su solvencia.

El presidente explicó la actual crisis bancaria en el hecho de que los bancos "prestaron mucho dinero" a través de hipotecas que luego sus clientes no pudieron pagar, y que, en consecuencia, volvieron a los bancos. "Nuestra idea es que las entidades financieras saquen a la venta esas casas", dijo, como parte del escueto adelanto que hizo sobre su programa.

En cuanto a los rumores que ganaron fuerza durante el fin de semana sobre un posible salvataje de la banca española -y, por extensión, de la economía del país- a cargo del Banco Central Europeo, Rajoy negó tajantemente que se evaluara esta posibilidad. "No estamos ni lejos ni cerca de la intervención. No estamos. España no se puede intervenir", señaló.

No obstante, desde el Centro Europeo de Estudios Políticos (CEPS), su director, Daniel Gros, les puso voz a las versiones que dan cuenta de un potencial rescate desde Bruselas. "El sistema bancario español sólo resistirá la crisis si se produce una intervención europea", observó.

Gros explicó que la red local de bancos "se asienta sobre una gran cantidad de pérdidas no reconocidas", originada tras la debacle del sector inmobiliario, iniciada tras el estallido de la burbuja en 2007. Y, tras mencionar que el eventual rescate debería hacerse preferentemente a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el especialista destacó que "únicamente" a través de esa intervención externa se podrá evitar "el lento desmoronamiento del sistema bancario español". De acuerdo con las estimaciones del CEPS, las pérdidas originadas por el sector inmobiliario en los últimos años alcanzan los 300.000 millones de euros. Y, dado que el centro calcula que "sólo la mitad" de ese monto ha sido reconocido, los bancos necesitarían financiarse con más de 150.000 millones que hoy el sistema español no estaría en condiciones de aportar.

La UE, más flexible con el déficit de España

BRUSELAS (AFP).- La Unión Europea dio a entender ayer que podría flexibilizar el objetivo de déficit público impuesto a España, que en 2013 debería situarse en el 3% del producto bruto interno (PBI). "España se comprometió con sus socios europeos a cumplir con la meta de alcanzar un déficit del 3% en 2013, pero aún hay un análisis económico que deben hacer algunos departamentos de la Comisión Europea y que toman en cuenta la coyuntura económica del país", señaló el vocero europeo Amadeu Altafaj en una conferencia de prensa. Para este año, Bruselas fijó una meta de déficit público para España del 5,3% del PBI..

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