España entró en recesión y está a un paso de necesitar un rescate

En el primer trimestre del año la economía hispana cayó un 0,4 por ciento. Además, se informó que el déficit público es el tercero mayor de Europa, con 8,5% y que su deuda superó el 68,5% del PBI, cuando la UE acepta un tope de 60 por ciento.

Los números de la economía española volvieron a dar un revés al gobierno del conservador Mariano Rajoy. El Banco de España informó una caída del 0,4% en su PBI en el primer trimestre del año, lo que puso al país técnicamente en recesión, y la Unión Europea (UE) publicó el resultado fiscal anual de todos sus integrantes y ubicó tercero al país ibérico en el ranking de naciones con mayor déficit público (8,5% de su PBI), detrás de Grecia (9,1%) e Irlanda (13,1%). Como si fuera poco, el reporte de la oficina de Estadística de la UE menciona que España se encuentra por encima del límite aceptable de deuda que incluye el Pacto de Estabilidad regional. Sus obligaciones equivalen al 68,5% del PBI y el máximo admitido es el 60%.

Mientras que los principales diarios ibéricos centraban sus portadas en las consecuencias de la expropiación de YPF discutida en el Congreso argentino, las noticias más importantes para su economía se producían fronteras adentro. El Banco Central reconoció ayer un nuevo déficit fiscal en los primeros tres meses del año y dio a conocer los datos de la recesión.

La odiada palabra a la que todos los ministros de economía tratan de escapar tiene su fundamento técnico en un resultado contable. Cuando un país tiene dos trimestres consecutivos de decrecimiento en su economía se considera que está en recesión. Esta situación, sin embargo, no es nueva para España. En el último trimestre de 2008 el país ibérico entró en recesión por primera vez en 15 años, condición de la logró salir en el primer trimestre de 2010.

En esta situación los mercados suelen hacer hincapié en la necesidad de restablecer la confianza para las inversiones, aunque pasan por alto que quienes más sufren la situación son los habitantes españoles. En ese sentido, el Banco de España aportó otro dato para la preocupación. Según sus guarismos, la tasa de desempleo se situó en el primer trimestre de 2012 en torno al 24%, por arriba de los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (22,8%) divulgados a fines de 2011.

En relación con los motivos de estos números, el Banco Central señaló que la recaída se debió a una demanda interna muy débil y a una contracción de la actividad que sólo se vieron amortiguadas por una “fortaleza relativa” en el sector exterior, donde las exportaciones se están desacelerando. Al respecto, el organismo supervisor español agregó que la evolución de la economía en los próximos trimestres es “incierta” y está sujeta al riesgo que pueden conllevar nuevos episodios de la crisis de deuda soberana.

Casi en simultáneo, la oficina estadística de la Unión Europea certificó que la economía española cerró 2011 con un desequilibrio fiscal del 8,5% y un endeudamiento público de 68,5% del PBI. Números que difieren de los que el anterior gobierno, del ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, le comunicara a la Comisión Europea en noviembre pasado, cuando señaló que el déficit se situaría entre el 6 y el 7%. Luego, Rajoy corrigió la estimación al 8% en diciembre pasado y, poco después, al 8,5%. Siempre por arriba del 3% permitido en el Pacto de Estabilidad.

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