España afronta la primera huelga general en 8 años

Los dos sindicatos mayoritarios llamaron a movilizarse en contra de la reforma laboral
MADRID.- En medio de un amplio dispositivo de seguridad, España vivirá hoy la primera jornada de huelga general desde el año 2002, convocada por los dos sindicatos más grandes del país para demostrar su oposición a la reforma laboral aprobada en junio pasado por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

Inmediatamente después de la aprobación de la reforma laboral, la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO), los dos sindicatos de izquierda más importantes del país, llamaron a los cerca de 20 millones de trabajadores españoles a movilizarse en una huelga general, la primera que afronta el gobierno de Rodríguez Zapatero y la séptima desde el retorno de la democracia en 1977, en rechazo a la medida.

Mientras que el gobierno sostiene que la reforma flexibilizará el mercado laboral y acabará con la precariedad de muchos puestos de trabajo, la UGT y CCOO consideran que la medida "abarata los despidos" sin contribuir a flexibilizar el mercado laboral.

Los líderes sindicales también rechazaron ayer el ofrecimiento del gobierno español de pactar los reglamentos de la reforma y sostuvieron que cualquier llamado al diálogo por parte de Zapatero carece de credibilidad. Convencidos de que el paro tendrá éxito, advirtieron ayer al gobierno que la huelga no pondrá fin a las movilizaciones, a menos que rectifique sus políticas económicas y sociales.

El gobierno español, por su parte, mantuvo la oferta de diálogo con los sindicatos, pero dejó entrever que no modificará las leyes aprobadas. "El gobierno y los socialistas mantendremos la mano tendida a los sindicatos para dialogar sobre la reforma de las pensiones y el procedimiento laboral. Pero las leyes están para cumplirlas", advirtió el vocero socialista en el Parlamento, José Antonio Alonso.

La huelga, que incluiría más de 110 concentraciones en todo el país, es considerada una prueba de fuerza no sólo para el gobierno español, sino también para los propios sindicatos, a los que se les reprocha haber tardado demasiado en llevar a cabo la protesta.

Sin embargo, los sondeos publicados en la prensa española auguraron un bajo acatamiento al paro. Una encuesta encargada por el diario El País , por ejemplo, reveló que sólo un 9% de los trabajadores tiene claro que apoyará la huelga, mientras que la mayoría de los españoles se muestra mucho más preocupada por la crisis económica y el desempleo, cuya índice sigue por encima del 20%, con más de 4,5 millones de personas sin trabajo.

Parte de la prensa escrita española, en tanto, cumplió ayer por anticipado la huelga general para evitar la aparición de los diarios, o para salir a la calle hoy con un número menor de páginas.

Incluso la casa real española, por respeto al derecho de huelga, desistirá de todo acto público para hoy, según anunciaron fuentes del Palacio de la Zarzuela.

Como novedad con respecto a huelgas anteriores, el gobierno y los sindicatos pactaron por primera vez una serie de servicios mínimos. El acuerdo garantiza el 40% de los vuelos intercontinentales y el 20% con la Unión Europea, el servicio mínimo en los transportes ferroviarios y marítimos, y el funcionamiento casi normal de hospitales y centros de salud.

El Ministerio del Interior, en tanto, anunció un amplio dispositivo de seguridad para evitar incidentes y garantizar el derecho de ejercer huelga como el de trabajar. Sólo en Madrid, se distribuirán 450 agentes en varios puntos estratégicos.

España no vivía una huelga general desde el 20 de junio de 2002, cuando estaba en el poder el conservador Partido Popular (PP), del entonces jefe de gobierno José María Aznar.

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