El área de Inspección de la Municipalidad que gestiona Sandro Guzmán llegó a una casaquinta respondiendo al llamado de los vecinos. Unas 200 personas participaban de una fiesta donde el organizador no había realizado los trámites correspondientes. Detectaron además que no había elementos de seguridad en el encuentro que emulaba musicalmente a Creamfields.
Los agentes de Inspección llegaron al lugar alertados por los vecinos que se quejaban a causa de los ruidos molestos. Al llegar, notaron que el organizador del evento no había realizado los trámites necesarios ni contaba con las medidas de seguridad requeridas para este tipo de fiestas.
Tras constatar la infracción, los inspectores desarmaron las torres de iluminación y sonido, y labraron la contravención correspondiente procediendo a la clausura del lugar.

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