El escándalo y los incidentes en el Concejo

El escándalo y los incidentes en el Concejo
Este jueves, no se aprobó la contratación de GPS para taxis y se armó lío. Es que aprobado el regreso a comisión del proyecto, los taxistas de Supetax se encolerizaron con los ediles opositores que motivaron el desenlace. A gritos, el gremio dijo que prevé “escraches”. Detalles
Aprobado el regreso a comisión, los taxistas encabezados por el titular de Supetax se encolerizaron con los ediles opositores que motivaron el desenlace. A gritos, aseguraron que de sucederse un hecho de inseguridad, acudirían a los domicilios de cada uno de ellos.

Cuando comenzaron algunos empujones y lo verbal iba camino a convertirse en agresiones físicas, el presidente del Cuerpo pidió el desalojo de la sala. Personal del Concejo intentó frenar a los trabajadores y hasta algunos concejales oficialistas oficiaron de mediadores para evitar los enfrentamientos entre éstos y los taxistas.

A pesar de que el expediente ya había sido votado, Rosso tomó la palabra para hacer un pedido de moción que finalmente no prosperó por improcedente. Directamente acusó a la oposición de querer “cuidar el bolsillo de los propietarios de los taxis”. De esta manera, entendió que AM defendía “los intereses de los choferes”, mientras que “otros” a “quien recibe la recaudación del día en su casa”.

Solicitó entonces un cuarto intermedio y reunión en presidentes de bloque para reformar el proyecto de ordenanza y que salga en la jornada de ayer. Como la iniciativa ya contaba con despacho, esto no fue posible.

En defensa de la oposición, Carlos Katz (UCR) sostuvo que le daba “lástima” el argumento del oficialista y disparó: “No nos hagan cargo a nosotros. Podrían haber convencido al concejal de su bancada que se paró y se fue”.

Los gritos e insultos desde la barra se reiniciaron y aunque los hechos no pasaron a mayores, el concejal Guillermo Schütrumpf (GEN) recibió un vaso de agua encima, por lo cual increpó a Artime. El edil le reclamó al presidente su falta de acción ante los agravios sufridos, aunque Artime bajó el tono de la polémica y nuevamente ordenó desalojar el recinto para continuar con la sesión, mientras pidió a Schütrumpf que no “provoque” a los manifestantes.

ALERTA, MOVILIZACIÓN Y ESCRACHE

Algunas horas después de la sesión, la comisión directiva de Supetax emitió un comunicado para denunciar públicamente “la irresponsable actitud asumida por concejales de distintos partidos”, según enunciaron.

El texto llevó la firma del titular del gremio, Donato Cirone, quien remarcó que los ediles ampararon “tal vez oscuros intereses”, mientras los acusó de tener “un alto grado de revanchismo”, ya que “de manera caprichosa, con escasos y débiles argumentos, decidieron entorpecer el avance de los trabajadores a la concreción de medidas que representen un progreso en materia de prevención del delito”.

“Todo el arco opositor a la actual administración municipal se manifestó en contra de la seguridad de los taxistas de Mar del Plata, al abortar la posibilidad de que contemos con GPS como herramienta para la prevención”, destacó luego.

Las autoridades del gremio dejaron entrever que esta decisión de los opositores obedecía a una especie de “castigo” al “apoyo de un amplio sector de nuestro gremio al oficialismo en las elecciones primarias”.

“Que los trabajadores no los hayamos elegido como opción seria en las urnas, no los habilita para desentenderse de nuestros problemas, y muchísimo menos para acrecentarlos”, remarcaron.

A raíz de la decisión tomada en el recinto, el gremio se declaró en estado de alerta y movilización “hasta nuevo aviso”. Si bien no se interrumpirá el servicio de taxis -“para evitar consecuencias negativas para los vecinos de la ciudad”- según recalcaron- sí tienen previsto “la realización de marchas y escraches en los domicilios particulares y sedes partidarias de todos los concejales que hablan en contra de la inseguridad en sus campañas, pero desde sus bancas votan para mantenerla y acrecentarla”.

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