Se multiplican las denuncias derivadas del escándalo que estalló en la Legislatura el 26 de junio, cuando las diputadas Liliana Mazzone y Virginia Cornejo pidieron informes acerca de la frustrada designación de una secretaria letrada en la Corte de Justicia.
Ayer, Fernando Mazzone, hermano de Liliana, a quien acompañó en la reunión con Cornejo, acusó a Cornejo ante la Procuración por “amenazas, abuso de autoridad y violación a los deberes de funcionario público”. Asegura también que la acompañó solamente por temor a un eventual acoso de Cornejo. Lo cierto es que el reclamo de Mazzone sería en nombre de su hermano, quien es docente y ejerce un cargo político en la Legislatura.
La controversia continuará hoy, ya que Abel Cornejo tiene previsto denunciar nuevamente a Mazzone, esta vez por calumnias e injurias reiteradas. Solicitará que pruebe cada una de las acusaciones que ella formuló contra él en los medios de comunicación y pedirá, además, que se investigue el fondo de la cuestión, que es el vínculo de Mazzone con el escándalo de los radares.
Cuestiones de familia
El escándalo comenzó con una denuncia de la jueza de Corte Susana Kauffman por supuesta discriminación por género, ya que sus pares no le habían dado acuerdo como secretaria a su candidata Victoria Mossman. Kauffman es la esposa del diputado Guillermo Martinelli, quien llevó la cuestión a la Legislatura, y Mossman, de Sebastián Lloret, un colaborador directo del procurador Pablo López Viñals. A pesar de que la denuncia de Kauffman tiene más que ver con la desconfianza de los jueces en la postulante que con cuestiones de género, enseguida las organizaciones feministas le dieron vuelo a la denuncia, encabezadas por Alicia Ramos, esposa de Ramón Corregidos, a su vez, secretario de la Cámara de Diputados. El hecho trivial desató una comedia de enredos que ahora suena a cadena de intrigas. Liliana Mazzone y su hermano piden el juicio político contra Cornejo. El presidente de la Cámara, Manuel Godoy, enemistado con el juez desde hace años, exige que le pida disculpas a Mazzone, en vez de averiguar si ésta presionó indebidamente al magistrado. El caso Mossman, ¿fue una trivialidad o una maniobra?




Comentá la nota