Una norma excluye el ingreso de gays y de chilenos pobres
La noticia gatilló un rechazo de todo el arco político y las organizaciones civiles menos de dos meses después de que se aprobara la ley antidiscriminación, que castiga con severas penas cualquier asomo de segregación en el ámbito público y privado.
Esa ley fue aprobada el 24 de julio, a raíz de la conmoción que provocó la muerte de un joven homosexual a manos de una patota neonazi, para sancionar actos discriminatorios motivados por sexo, raza o condición social.
El punto número 5 de la nueva norma castrense, firmada por el general y comandante de la Primera División del ejército, con base en Antofagasta, Cristián Chateau, establece los siguientes criterios de reclutamiento:
"Se deberá reclutar a los ciudadanos más idóneos, moral e intelectualmente capacitados (...) y excluir a aquellos que presenten problemas de salud física, mental, socioeconómica, delictual, consumidores de drogas, homosexuales, objetores de conciencia y testigos de Jehová."
El documento también pide mantener "el control e investigación" durante todo el período de conscripción ante la posibilidad de que los candidatos "con inconvenientes" no hayan sido "detectados" en la fase inicial.
Por último, se ordena poner "especial cuidado" en las relaciones que los soldados puedan mantener con "ciudadanas de países limítrofes".
En diálogo con LA NACION, el presidente del Movimiento de Liberación Homosexual, Rolando Jiménez, exigió la renuncia del general Chateau y denunció la tradición discriminatoria que a su juicio está arraigada en la institución castrense.
"En las fuerzas armadas está arraigada la cultura de la homofobia, expresada en la vigilancia de los sospechosos de ser homosexuales", sostuvo Jiménez.
En medio del revuelo por la orden que difundió el Canal 13 de televisión la noche del jueves, el ministro de Defensa, Andrés Allamand, ordenó revisar toda la normativa institucional.
En el mismo sentido, asegurando contra toda evidencia que en el ejército no se discrimina, el comandante en jefe, Juan Manuel Fuente-Alba, debió pedir disculpas públicamente a quien se sintiera ofendido por el documento y ordenó una revisión de los protocolos militares.
HECHO GRAVÍSIMO
"Es un hecho gravísimo e ilegal", clamó el vicepresidente del país, Rodrigo Hinzpeter, quien conduce el Poder Ejecutivo en ausencia del presidente Sebastián Piñera, de viaje a Rusia por el foro de la APEC.
"Estamos en presencia de un descriterio de marca mayor. El responsable se debe ir para la casa", dijo por su parte el diputado democristiano Jorge Burgos, miembro de la Comisión de Defensa de la Cámara baja.
El servicio militar chileno es legalmente obligatorio, pero desde hace varios años las plazas disponibles se cubren con jóvenes voluntarios y el reclutamiento forzoso casi ha desaparecido.
Tampoco es la primera vez que el ejército se ve envuelto en acusaciones de discriminación. En 1990, Augusto Pinochet provocó un roce diplomático con Alemania, al realizar un severo juicio sobre su ejército, acusándolo de estar lleno de "marihuaneros, drogadictos, melenudos, homosexuales y sindicalistas"..



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