Una asesora del bloque del Frepam en el Concejo Deliberante reclamó a la presidencia de ese cuerpo por su situación laboral ya que fue separada de la bancada por cuestiones políticas ajenas a ese frente, pero nunca fue notificada de la situación. La carta documento fue enviada a su presidente, Guillermo Di Liscia, ya que firmó su expulsión del cargo pero nunca le comunicó la medida a la dirigente. La mujer fue a trabajar como siempre, pero no le depositaron sus sueldos.
En octubre, Freiman, que trabajaba con Iribarren, asistió como militante al Foro del Frepam realizado en la Universidad Nacional de La Pampa para discutir una plataforma electoral. Días después, Iribarren le informó a la asesora que la había sacado del bloque. Además, fue nombrada otra persona en su puesto que pertenece a la línea "kirchnerista".
Freiman consideró que su nombramiento pertenecía al Frepam, y no al PF, ya que la representación pertenece al frente y no al partido, y continuó asistiendo a trabajar a la bancada. Pero poco después, le informaron que Di Liscia a instancia de Iribarren había firmado su expulsión del cargo. Eso le fue confirmado en una charla que tuvo Freiman con el presidente del CD que argumentó "no puedo hacer nada por vos". La decisión no habría caído muy bien entre algunos concejales del radicalismo, ya que se prefirió la inclusión en la bancada de alguien que no está en el frente por una militante frepamista de los barrios.
Sin embargo, la mujer separada del cargo nunca fue notificada administrativamente de la medida. Freiman continuó asistiendo al bloque a cumplir su labor diaria, pero a fin de mes su sueldo no fue depositado. Por eso mismo, envió una carta documento al presidente del CD para que se determine su situación laboral, que de hecho, es también su situación política.

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