El represor cuestionó duramente a Oyarbide. Lo acusó de "beneficiar sin disimulo al kirchnerismo" en la causa por enriquecimiento. "Todos piensan que es un corrupto", dijo a los gritos en medio de un juicio por crímenes en la ESMA.
Incluso, el represor le pidió a los presentes que levanten la mano los "que piensan que Oyarbide no es corrupto", a lo que remató: "ah, entonces todos piensan como yo".
También disparó contra Amado Boudou, y habló de la causa que lo tiene en la mira por su supuesta intervención en la venta de la ex Ciccone Calcográfica, y al apartamiento de la investigación del juez Daniel Rafecas, luego que se descubriese que éste comentó por mensaje de texto a un allegado al Vicepresidente sobre el avance del expediente.
En ese sentido, dijo no tener "ningún juez federal que lo asesore" y no contar con "lujosos departamentos ni otros bienes a los que trato de cubrir con discurso nacional y popular".
En otro tramo, habló del ex Procurador de la Nación Esteban Righi y señaló que él como los jueces federales y los de la Corte Suprema de Justicia "son meros funcionarios con obediencia debida al Poder Ejecutivo".
En ese sentido, Astiz aseguró que es un "perseguido" del Poder Ejecutivo y de "juicios ilegales" como éste, en donde se lo acusa por delitos de lesa humanidad en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura militar.
En el inicio de su declaración, Astiz tuvo un duro cruce con el presidente del Tribunal Oral Federal 5, Leopoldo Bruglia, luego que éste le pidiera que se remita a los hechos. "Es mi derecho explicar todo. Si no puedo hablar, condénenme ya y no perdamos más tiempo", aseguró Astiz en tono elevado.





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